Revista Fusión

 Subscripción RSS

FUSION también eres tú,  por eso nos interesan tus opiniones,  tus reflexiones y tu colaboración  para construir un  mundo mejor

Recibe nuestras noticias en tu correo

 


 

 

PSICOLOGIA Y SOCIEDAD

 

 

Hay que hacer un serio y riguroso estudio de la psicología del espectador. La televisión es un reflejo, ni más ni menos, de lo que en la sociedad acontece y de lo que la sociedad quiere.

psico.jpg (26337 bytes)
GRAN HERMANO
POR RAQUEL BUZNEGO (PSICOLOGA)

Vivir para ver y ver para creer. No salía de mi asombro el memorable día, para ellos supongo, en que entraron en la jaula. Milá y otro presentador mostraban a los "agraciados" y describían los aspectos técnicos del "tinglao"; micrófonos y cámaras para dar y tomar. Esperaba, ingenua de mí, que, al menos en el baño, quedaría preservada su intimidad, así que, cuando de lo contrario me hube percatado, quedé con una cara de tonta que para qué contar.
La televisión es así, sin más, rastrera, morbosa y maquiavélica, reflejo fiel de esta sociedad en que vivimos.
La gente quiere que la caja tonta deje de ser tonta para convertirse en un pasadramas y así poder olvidar la propia mediocridad asomándose a la mediocridad de los otros, a las miserias de los otros y a los problemas de los demás. Y el que no se conforma con ver también puede contar, que para eso están algunos programas, para que el idiota de turno salga en pantalla describiendo con pelos y señales cómo le agredió el vecino, cómo se lo montó con la querida y cómo le dieron por el...
Ya se sabe, algunos piensan que si no salen en televisión no existen. Sin comentario.
Así que ahora tenemos más de lo mismo en versión culebrón. Un culebrón que a Tele 5 le va a salir a precio de rastrillo, veinte milloncejos para el mejor, o sea, para el mayor farsante.
Cada cual mostrará, al menos al principio, sus mejores cualidades, sus dotes asertivas, pero la guerra de desgaste se hará notar y andando el tiempo surgirán los no tan buenos instintos. Y si no, al tiempo.

Entretanto algunos espectadores comentan la gran aventura como la vida en una comuna, andan un poco desinformados; en las comunas hay que gestionarse la luz, el agua y la manduca. Hay que cavar el huerto y doblar el espinazo para fumigar las patatas, los guisantes y las coles, hay que regar y entresacar las malas hierbas, en definitiva laborar, porque holgazaneando no hay sustento.
Aquí, en esta especial comuna, siguiendo el lenguaje de algunos, se les da todo, no tienen más que preocuparse del papel, de su representación tal como estimen que ha de ser. Y la verdad es que es un aburrimiento, porque la gente espera acción, la que sea, amor o guerra, el término medio no da para tres meses, aunque de amores, creo, estamos servidos. La guerra ya vendrá a renglón seguido.
Así que en las cafeterías, en los corrillos, en las aulas y donde quiera que uno esté no se escucha más que la estúpida historia de "Gran Hermano" y luego dicen, los tertulianos, que no la ven, que algo han oído de refilón.

Hay que hacer un serio y riguroso estudio de la psicología del espectador. La televisión, repito, es un reflejo, ni más ni menos, de lo que en la sociedad acontece y de lo que la sociedad quiere y, por tanto, así estamos, en pleno 2000 disfrutando de casos y de cosas que no enseñan sino que aletargan, que no son constructivas sino destructivas y que no animan sino que deprimen.
Y pensar que hace dos décadas, y menos también, algunos no veían, o decían no ver, las películas de entonces, las de Mari Sol, las de Paco Martínez Soria o las de Carmen Sevilla por citar algunas, porque no aportaban nada, vacías de contenido, decían, porque eran pésimas y porque las consideraban un agravio a sus mentes cultas. Esa gente que criticaba, además, a quienes las veían, que te llamaban estúpido a la cara si se te ocurría decir que, a fin de cuentas, entretenían y que se jactaban de ver solamente aquello que aportara formación y mereciera por tanto, consideración, son precisamente algunos, o muchos de los que hoy disparan los índices de audiencia deleitándose ante el televisor que les ofrece programas basura, uno tras otro, sin tregua, cada vez más despreciables y cada vez más vergonzosos. ¡Qué pena!
Entretanto podemos jugar a adivinar: ¿Cuál será el próximo programa que televisión importe? A saber, pero también sorprenderá, sin duda.
El pueblo, queda perfectamente demostrado, necesita basura con la que idiotizarse.
Aún más. 

 

   

   
INDICE:   Editorial Nacional, Internacional, Entrevistas, Reportajes, Actualidad
SERVICIOS:   Suscríbete, Suscripción RSS
ESCRÍBENOS:   Publicidad, Contacta con nosotros
CONOCE FUSION:   Qué es FUSION, Han pasado por FUSION, Quince años de andadura

 
Revista Fusión.
I  Aviso Legal  I  Política de privacidad 
Última revisión: abril 07, 2011. 
FA