
Esperemos que los conductores no hagan mucho caso de esta noticia,
porque para no pensar hay que entrar en trance, o poner la mente en blanco
a través de la meditación. Y hacer algo así al volante de un coche y a
cien por hora, en fin, ya nos lo podemos imaginar.
Yo más bien creo que lo que hay que hacer es aprender a pensar, o sea,
aprender a usar la mente.

Este, por ejemplo, pues no pensó, y así le lució el
pelo. A lo mejor era su primer robo y decidió celebrarlo in situ, pero se
le fue la mano. Bueno, ahora tendrá tiempo para pensar.

Y hablando de pelo, ¿para qué necesita un calvo un gorro en la
piscina? Se supone que la medida de usar gorro es para evitar que la
piscina se llene de pelos de los bañistas, pero no es el caso ¿no? A
veces las normas superan a quien las crea.

Y para original este buen hombre. No se le ocurrió otra
forma de asustar a su mujer que darle cuatro hachazos. Hombre, la verdad
es que como susto no está mal, tanto que la mujer todavía no reaccionó
ni lo hará nunca. Pero hay otros métodos ¿no?

Genial, cursos para ligar promovidos por el Ayuntamiento.
Sí señor,
muy instructivos, muy educativos.
Estos sí que piensan.
Se nota que les preocupa el porvenir de la juventud.
¿O será una
iniciativa promovida por el Opus por eso
de la baja natalidad?
A saber...