
Como buen discípulo de su buen maestro, Franco, el gallego eterno, el
de las queimadas y los gaiteros, Fraga, quiere dejarlo todo bien atado
antes de tirar la toalla, aunque mucho nos tememos que como no se le caiga
de vieja, la toalla, claro, él no la va a tirar hasta la tumba.
Al menos hay que reconocerle agallas. ∆

Y ahora que están de moda las listas de espera, éste es
un caso más de los muchos que están sacando los colores a Sanidad, si es
que tienen algo de vergüenza.
De cualquier forma seis años con el corazón dañado esperando a que te
llamen es más bien de Juzgado de guardia. ∆

Sin embargo la justicia está muy pendiente de cosas como estas. Lo que
no entiendo es que tienen que ver los instintos sexuales con dar besos a
diestro y siniestro. ¿Y si les besaba por simple demostración
de cariño? ¿O es que siempre el beso lleva connotaciones sexuales?
∆


Y siguiendo con la justicia y sus incongruencias, aquí
tenemos dos claros ejemplos de la injusticia de las leyes. Dieciocho meses
por robar una bombona de butano y un año y diez meses por un salchichón.
¿Qué daño real causaron estos robos? ¿Es proporcional el daño causado
con las condenas?
No solamente es desproporcionado sino que además los condenados quedan
sometidos a los daños físicos y psíquicos de su estancia en la cárcel,
aspecto que nunca se tiene en cuenta pero que casi siempre resulta
definitivo en la vida de los presos.
La lógica de la justicia no es la misma que la de la vida. ∆