onchu
ganó el descenso a una edad "tardía", pero eso no le ha
impedido mantenerse en los primeros puestos en los años posteriores. Esta
experiencia acumulada y su empresa de turismo activo en Arriondas, centro
neurálgico del evento, le convierten sin duda en uno de los mejores
conocedores del río Sella y de todo lo que se mueve en torno al descenso
en canoas más popular.
-Monchu, tú ya sabes lo que es llegar vencedor en el descenso del
Sella. ¿Te sientes, desde aquel primer triunfo, obligado de alguna forma
a ganar en cada edición?
-Bueno, eso es lo que la gente espera de mí, y aunque pesa la
responsabilidad, esa confianza tan grande que los aficionados tienen en ti
también te da fuerza y hace que no te conformes con cualquier puesto.
Llevamos los últimos tres años, desde que gané en el año 96, peleando
por el triunfo en el sprint final y consiguiendo siempre un puesto entre
los tres primeros. Una vez que has ganado, te cambia la mentalidad.
-¿Qué ocurrió aquel año 96 en el que después de llevar varias
temporadas en el piragüismo, explotas por fin y consigues meterte en la
élite nacional?
-Fueron varios factores, uno de ellos el cambio de entrenador unos
meses antes. También influyó el hecho de empezar a trabajar con un
pulsómetro en los entrenamientos, un método en el que fui pionero entre
los piragüistas de fondo.
Gracias a los médicos de la Fundación Municipal de Avilés, que me
decían los ritmos a los que tenía que ir cuando hacía pruebas de
esfuerzo, y gracias a los consejos de mi entrenador en aquellos años,
Paco Hevia, pude ganar el Descenso del Sella y el Campeonato de España de
maratón la misma temporada.
-O sea que la clave fue centrar los entrenamientos en la capacidad
del corazón...
-Exacto, porque cuando llevas unos años, técnicamente ya puedes
mejorar muy poco. El cambio fundamental fue empezar a entrenar con las
pulsaciones, haciendo más caso al corazón, porque en cualquier deporte
de fondo es muy importante.
-¿Que cambios se han producido en el Monchu Cerra que
ganó el descenso hace cuatro años con el Monchu actual?
-En primer lugar, cambia que vas perdiendo explosividad, que ya no
tienes ese arranque de antes; pero también ganas mucho en madurez, porque
son cuatro descensos en el Sella quedando entre los primeros y cada año que
pasa ganas una experiencia que no adquieres en ningún otro río.
También cuentas con un respeto entre los rivales que antes no tenías, y el
saber que toda la gente cuenta contigo, que eso es un arma más a favor.
-¿Con qué pareja de las que has trabajado te has
sentido más compenetrado, más coordinado?
-Con todos ha sido distinto, y con todos ha estado bien.
Veremos este año, con Oier Aizpurúa, miembro de la selección nacional de
velocidad, que es la primera vez que hacemos el descenso juntos.
Ya me ha dicho que "le tiene ganas" al Sella y que le hace mucha
ilusión remar conmigo, lo que es un buen inicio.
-¿Cómo ves el nivel de competición que hay en el
descenso? ¿Mejora su prestigio cada año?
-Sí, de hecho yo creo que el mejor nivel del Sella fue el año
pasado, en el que vinieron los segundos y los cuartos piragüistas del mundo
en maratón, que eran españoles, y quince días después del descenso
fueron al campeonato de Europa y quedaron primeros y terceros, los mismos
puestos que habían conseguido en el Sella.
-Llevas varios años volcándote completamente en el
descenso del Sella y en su preparación, y manteniéndote ahí en los
primeros puestos. ¿Qué huella te gustaría dejar en este evento?
-Lo que voy a intentar este año es volver a hacer podio, y si puedo,
ganar, para dejar el listón alto, por ser la única persona hasta el
momento que ha hecho podio en K-2 absoluta, durante cinco años
consecutivos.
-Hablas como si fuera el final de algo...
-Sí, el año que viene no tengo intención de competir en ninguna
carrera importante, y si no lo echo en falta, dejar definitivamente la alta
competición.
-¿Qué planes tienes entonces de futuro?
-Ahora mismo necesito descansar, y no tanto física como mentalmente
de la tensión, de estar tan metido en preparación y competiciones, además
de entrenar al club de piragüismo de Ribadesella, donde me hago cargo desde
el primer senior hasta el último alevín, y de la empresa de canoas que
tengo en Arriondas.
Quiero seguir haciendo lo que hago, pero entrenándome por diversión, y no
para competir.
-Esa afición al piragüismo que manifiestas parece que
se ha extendido mucho últimamente hacia todos los deportes de aventura. ¿A
qué crees que se ha debido?
-Ahora se llevan más los deportes de aventura porque están mucho más
asequibles económicamente.
Antes, por ejemplo, conseguir una canoa era muy difícil e incluso había
gente que se la construía, se la hacía de madera. Ahora en cualquier sitio
puedes bajar en una canoa de otro material, más asequible y que sabes que
no se te va a estropear.
En el caso concreto de los deportes por el Sella, lo que más auge le dio fue
la televisión, que viene al descenso desde el año 87.
-¿Crees que se está cuidando en Asturias, por parte de
las administraciones regionales, un deporte como el piragüismo, en el que
tradicionalmente hemos destacado?
-Ahora mismo nos estamos manteniendo a un nivel, más por esa tradición
piragüística que mencionas que por las ayudas que se reciben de la
administración. El otro día oí una comparación con Galicia, en la que se
decía que la Federación gallega de piragüismo tiene casi tanto
presupuesto como la Dirección Regional de Deportes para la mitad de los
deportes que hay en Asturias.
Yo entiendo que la diferencia es sustancial y que el gobierno regional no
puede hacer milagros. Simplemente hago un llamamiento para que se intente
equilibrar un poco la situación del piragüismo.
-¿Crees que la participación y la presencia asturiana
en los primeros puestos del descenso del Sella está asegurada en un futuro
próximo?
-Yo creo que Asturias va a estar ahí, ya siempre.
Quizá no pueda estar en el podio, a lo mejor por mala suerte, pero creo que
entre los cinco primeros la presencia asturiana está garantizada por lo
menos para los próximos diez años. ∆