Increíble pero cierto. El
sida no respeta los hábitos, sobre todo cuando detrás de estos se esconden
conductas inapropiadas con lo que se predica. La Iglesia debería revisar
sus bases internas y preocuparse un poco más por su presente que por su
pasado y por los errores cometidos en él.
Ya
ven, las especies
que destruimos y borramos
del mapa así, a la ligera, volverán a reaparecer dentro de 10 millones de
años, o sea, a la vuelta de la esquina.
Sería interesante saber también cuantos millones de años
necesitó cada especie para llegar a ser lo que hoy es,
antes de que el capricho humano la pase a mejor vida.

Y
este individuo se
pasa 28 años de su vida embarazado y sin darse cuenta. Desde luego, en este
planeta pueden ocurrir las cosas más increíbles que uno se pueda imaginar.
En eso sí que debemos ser únicos en el Cosmos.

Y
para seguir con las
cosas raras, ahí tienen, un pelo de Kennedy cuesta 132.000 ptas, y seguro
que hubo tortas para comprarlo.
Ya me dirán para qué quiere uno tener un pelo
del difunto presidente.
Lo que no dice la noticia es a qué parte del cuerpo de
Kennedy pertenecía el pelo.
