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PUERTA DIMENSIONAL
Texto:
Elena G. Gómez

La única forma que existe para poder entrar en nuestra mente es mediante la concentración, la cual nos lleva a la observación de la mente, sus tendencias, sus deficiencias y sus cualidades.EL HOMBRE Y SUS CUERPOS (IV)

EL CUERPO MENTAL
LA MENTE CONCRETA (II PARTE)

"La mente puede ser transmutada, de estado a estado; de grado a grado; de condición a condición; de polo a polo; de vibración a vibración. La verdadera transmutación hermética es un arte mental"
El Kybalion

"La verdad está en nosotros; no surge de cosas externas, tal como se cree; existe un recóndito centro en todos, donde la verdad mora en toda su plenitud"
Paracelsus

La mente conoce dos objetivos, uno, el mundo externo, a través de los cinco sentidos y el cerebro, y otro, el alma y su mundo, por medio de lo que se define como el empleo introvertido de la mente.

Texto: Elena G. Gómez

El objetivo del conocimiento de la mente es que el hombre reconozca no sólo su manifestación externa sino lo que es su realidad interna, que aprenda a identificarse con su yo interior y no simplemente con sus características inferiores.
Una mente dirigida y disciplinada puede conocer el origen de los pensamientos que posee y con ello puede, libremente, admitirlos o rechazarlos.
La única forma que existe para poder entrar en nuestra mente es mediante la concentración, la cual nos lleva a la observación de la mente, sus tendencias, sus deficiencias y sus cualidades.

La concentración

La Concentración es la base de la educación mental y la única forma de conocer y dominar la propia mente, para convertirla en una mente libre y capaz de ver las cosas tal y como son y no como uno cree.
Lo primero que se tiene que realizar es saber exactamente en qué se piensa y por qué, de esta forma se podrá utilizar la mente, dirigirla y manejarla.
Hay que pensar de forma fija y ordenada, no pasando de un tema a otro sin control, seleccionando los pensamientos que queremos que estén en ella y no malgastando la energía mental en innumerables pensamientos que carecen de valor.
La concentración, propiamente dicha, consiste en mantener enfocada la conciencia sobre un tema determinado mediante la atención dirigida en una sola dirección o, dicho en otras palabras, mantener la atención en lo que se está haciendo durante todo el tiempo que dura su acción.
En el momento en que la mente se fija en una idea se está concentrando en ella. En la concentración no debe haber pasividad, no es estar concentrado sin hacer nada, sino todo lo contrario, debe existir un estado de actividad serena y regulada.

Una mente dirigida y disciplinada puede conocer el origen de los pensamientos que posee y con ello puede, libremente, admitirlos o rechazarlos.

Existen muchas formas para desarrollar la capacidad de concentrarse, como el ejercicio de mirar fijamente un objeto sin pensar nada más que en él, su color, su olor, su textura, etc. Hay otra forma más activa y práctica, y es prestar atención a cada una de las cosas que hacemos, desde las más rutinarias a las más originales.
La forma más fácil para aprender a concentrarse es tomar conciencia de lo que uno hace. La concentración es algo que se desarrolla con la práctica, así, por ejemplo, si se pone especial atención a lo que decimos, oímos o leemos, estamos ejercitando la concentración. También podemos ejercitar la concentración mediante la elección de un tema de reflexión determinado.
Con la práctica de la concentración se refuerzan el control y las capacidades de la mente, y se puede destruir, con el pensamiento, la depresión, la ira, los celos etc, desviando el pensamiento de un tema desagradable a otro agradable y útil.

Mente-Astral

Los sentimientos, estados de ánimo, las reacciones emocionales y los deseos, sea cual sea su calidad, son registrados por la mente.
Los pensamientos astro-mentales, es decir, aquellos donde el sentimiento está mandando y dominando la mente, crean gran dificultad mental a la hora de tener claridad o poder discernir sobre un determinado acontecimiento.
La relación entre el pensamiento (mente) y el deseo (astral) es muy importante para el momento evolutivo del hombre.
Podríamos decir que en la mayoría de las personas la mente se encuentra prisionera del cuerpo astral, por ello, en realidad se piensa con el sentimiento y no con la razón.
El miedo, los sentimientos de limitación, de temor, etc, bloquean la mente y no le permiten actuar.

Los esquemas y los prejuicios sobre uno mismo o sobre el entorno pueden impedir conocer lo que realmente existe tanto dentro como fuera de uno mismo.

La tendencia del cuerpo astral es encadenar a la mente hacia el pasado, tanto en el sentido de hacerla que esté casi constantemente recordando cosas pasadas que le generan sentimientos de satisfacción o dolor, como para evadirse de vivir el presente que tiene ante sí, de esta manera impide que la mente esté ejercitando su auténtica razón de ser: la de crear.
Es muy importante que se reflexione sobre esta cuestión porque el objetivo de la mente es estar activa aportando ideas, soluciones, proyectos, etc. que se tienen que desarrollar en el presente o el futuro, nunca en el pasado.
Sin embargo, se sorprenderá Vd. si un día decide observar cuántas veces su mente está recordando algo que pasó el día anterior, la semana o el año pasado, las últimas vacaciones, etc. y que poco es el tiempo que dedica a pensar en lo que está haciendo justo en ese momento y que, realmente, es lo que creará su futuro.

Tendencias de la mente concreta

Existe una razón por la cual debemos analizar las tendencias de la mente concreta, y es poder luego cambiarlas y dejar de estar prisioneros de pensamientos que, en la mayor parte de las ocasiones, ni siquiera podemos decir que son propios, fruto de nuestro razonamiento, lógica u observación, sino que en realidad tienen su origen en la educación recibida, en el entorno en que nos movemos, y en las normas morales y sociales que admitimos, normalmente sin reflexionar si son correctas o no.
La única forma que existe para poder cambiar estos hábitos mentales que condicionan nuestras vidas es mediante la transformación.
La transformación es la capacidad de cambiar la orientación de energías, bien sean pensamientos o sentimientos, que se oponen a nuestra naturaleza espiritual.
Al igual que el reino animal, poseemos instintos básicos que, cuando son utilizados para fines egoístas, refuerzan la naturaleza material y ocultan la verdad que está en cada interior.
Estos instintos son el origen de múltiples actuaciones. Conociéndolos, controlándolos y reorientándolos, podemos dar un gran paso de liberación en nuestro interior.
De la misma forma que existen alimentos que son nocivos para nuestro cuerpo y que pueden limitar sus funciones, hay pensamientos que afectan al cuerpo mental, que lo confunden, que lo inutilizan o incluso lo enferman. Estos son algunos importantes que hay que tener en cuenta:

1.- La negatividad mental: Es el alimento más peligroso y común que sufre la mente y que más le impide ser correctamente utilizada. Los esquemas y los prejuicios sobre uno mismo o sobre el entorno pueden impedir conocer lo que realmente existe tanto dentro como fuera de uno mismo.
La negatividad distorsiona la realidad.
El arma para vencer esta actitud negativa es la confianza. La confianza no es una actitud pasiva sino la consciente utilización de las cualidades y energías que todos llevamos dentro.

2.- Las ideas fijas: Una persona que no es capaz de modificar sus pensamientos y que piensa que ella está en lo correcto y todos los demás son los que se equivocan, es una persona mentalmente ciega, porque una de las cualidades de la mente, cuando se despierta, es la capacidad de ver siempre más, porque todo está en movimiento y por tanto en renovación.
La única forma de transformar esta tendencia es mediante la humildad mental, escuchando realmente a los demás y aceptando, que en el mejor de los casos, sólo alguna vez poseerá la auténtica visión de las cosas.

3.- Frialdad mental: Algunas personas piensan que si crean una coraza que las aparte de los demás nadie les podrá hacer daño.
Es una actitud totalmente contraria a la mente, porque la mente, de forma natural, tiende a la unidad, a crear cosas para el bien común y a no separarse de los demás.
La mejor forma de transformar esta tendencia es compartiendo las ideas y manteniendo la mente siempre abierta a cambios y a renovaciones.

4.- El exceso de razonamientos: Cuando existen muchos razonamientos la mente es incapaz de plasmar la sencillez de una idea. Siempre que existen razonamientos es que detrás hay necesidad de no ver la realidad de algo. La transformación se realiza mediante una actitud valiente para enfrentarse a las cosas tal y como son, no como queremos que sean.

5.- La comodidad mental: Existe en una gran medida en aquellas personas que prefieren que piensen por ellas y que sean siempre otros los que decidan sobre las cosas.
Esta tendencia adormece la mente y la hace insensible al mundo que la rodea. La forma más correcta para vencerla es mediante una actitud de vida más participativa.

6.- El ruido mental: Si la mente está llena de ruidos, de pensamientos alocados etc. la mente no podrá escuchar y por tanto no podrá aprender. Una de las cualidades más importantes de la mente es la observación y ésta sólo se puede realizar a través del silencio.

7.- La Inercia: En el caso de la inercia, y a diferencia de la comodidad mental, las personas no se dejan llevar por pensamientos de los demás, sino por los propios, pero que no se molestan en renovar ni tampoco en revisar si son correctos o no. No es por oposición fuerte como en el caso de las personas de ideas fijas, sino por comodidad. La inercia mental es muy peligrosa porque, al no ofrecer resistencia hacia nada externo, puede adormecer la mente sin apenas enterarse.
La mejor forma de vencerla es adoptando una actitud de vida más reflexiva y exigente sobre los actos y los pensamientos que cada uno expresa.

Llegar a conocer y dominar la mente concreta es el objetivo de todo aquel que quiere descubrir la verdad de las cosas y de sí mismo.
La mente es la gran desconocida y en ella, y detrás de ella, se oculta un apasionante universo aún por descubrir, un universo del que sólo te separan los prejuicios, los esquemas, las limitaciones y el miedo, un universo para aquellos que sean valientes y que decidan mirarse a su propio espejo, un universo que está muy cerca, un universo que está en tu interior.

 

   

   
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Última revisión: abril 07, 2011. 
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