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PUERTA
DIMENSIONAL
Texto: Elena
G. Gómez
PSICOLOGIA ESOTERICA. LOS 7 RAYOS (IV)
TERCER RAYO.
VIDA E INTELIGENCIA ACTIVA
"Manejando los hilos de la Vida permanezco enredado
en mi ilusión autocreada. Circundado por la trama que he tejido, no veo nada más.
El amor a la verdad debe prevalecer. No el amor a mis propios pensamientos o a mis ideas o
formas; debe controlar el amor a los procesos ordenados, no el amor a mi desenfrenada
actividad.
La palabra surge del alma y va a la forma; aquiétate, aprende a permanecer silencioso,
tranquilo y sin temor. Yo en el Centro Soy.
Mira arriba en una sola línea y no a lo largo de las muchas que has tejido en el
trascurso de eones. Estas te mantienen prisionero. Mantente quieto, no te precipites de un
lado a otro, no te dejes engañar por las formas externas y por aquello que desaparece.
Tras la formas se encuentra el Tejedor, que teje silenciosamente".
El Tercer Rayo
es el Rayo de la Vida, de la creación y del movimiento y está relacionado con todo
aquello que impulsa a la forma. El aspecto de Inteligencia Activa aparece realmente cuando
las personas que están bajo su influencia han adquirido un alto grado de control y
conocimiento de la energía que este rayo canaliza, y dicha inteligencia surge siempre
como fruto de un laborioso programa de trabajo interno.
Por todo ello, nos ocuparemos más del aspecto vida que de la inteligencia activa, puesto
que ésta aparecerá como consecuencia del trabajo realizado.
La auténtica labor de la energía del Tercer Rayo es crear formas a través de las cuales
la idea pueda expresarse.
La Vida está regida por dos movimientos que podemos comparar al
movimiento de inhalación y exhalación, o lo que es lo mismo, al de expansión (hacia
fuera) o de regreso (hacia dentro). En el proceso de expansión, la vida se llena de
formas a través de las cuales se desarrolla la idea, en el proceso de regreso o de
inhalación, la vida sintetiza las formas y recoge solamente las que le son útiles.
Este proceso se está realizando constantemente. La naturaleza es un claro ejemplo de él.
Animales y vegetales se mueven inconscientemente dentro de estos dos grandes ciclos y su
estudio y observación pueden conducirnos a nosotros, los humanos, a la auténtica
comprensión de la vida, de sus leyes y de sus movimientos. Porque no se trata sólo de
vivir, sino de saber vivir, de aprender a utilizar conscientemente las leyes de la vida,
las leyes naturales. Ese es un gran reto que, de momento, muy pocos hombres han
conseguido.
El Tercer Rayo es el
Rayo de la Vida, de la creación y del movimiento y está relacionado con todo aquello que
impulsa a la forma para que sea útil a la vida.
Desde el punto de vista esotérico, la antítesis de la vida no es la
muerte, sino la inercia y la rutina, porque ambas adormecen el espíritu activo y
aventurero que implica el Tercer Rayo, el Rayo de la Vida.
El Tercer Rayo es la Vida unida al Origen, son las manos que actúan conscientes de lo que
la mente quiere conseguir. Podemos comprender más su significado si se le contrasta con
las características del Primer y Segundo Rayos, rayos con los que está muy vinculado. El
Primer Rayo es el Principio y el Fin. El Segundo Rayo une el Principio con el Fin y, el
Tercer Rayo vive el Principio para conseguir el Fin.
Características de
las personas de Tercer Rayo
Podemos decir que hay muchas personas que viven bajo las
características de la energía del Tercer Rayo y que se las reconoce fácilmente porque
tienen una personalidad muy definida. Son personas generalmente extrovertidas, inquietas,
vitales, y pasan difícilmente desapercibidas.
Suelen tener una imaginación muy desarrollada y un marcado idealismo.
También son soñadoras, amantes de las artes, y poseen cualidades muy creativas.
Pero sobre todo son personas constructoras por naturaleza, les encanta hacer sus propias
cosas y no escatiman esfuerzos para conseguir lo que les interesa.
Son personas con muchas ideas, pero éstas suelen ser poco prácticas y muy pocas veces se
pueden llevar a la realización.
Vicios del Rayo
Tendencia a las formas. Impulsividad. Orgullo
Tendencia a las formas: Es, con mucho, la
característica más marcada de este rayo y la que más dificulta la evolución de las
personas de Tercer Rayo.
En la vida cotidiana son personas a las que les gusta hacer muchas cosas y recrearse en el
acto de hacerlas, aunque en la mayor parte de las ocasiones no logren terminar lo que
empiezan.
Les gusta hacer las cosas a su propio ritmo y que nadie les marque o diga cómo deben de
hacerlas.
Esta tendencia a las formas no es sólo con las formas materiales, también está
reflejada en la necesidad de ser protagonista. Así, un Tercer Rayo nunca escribiría un
anónimo (y si lo hace buscaría la forma de que se supiera que es suyo), ni dejaría un
cuadro sin firmar.
El objetivo de una persona de Tercer Rayo es llegar a tener un perfecto dominio sobre las
formas, aprendiendo a seleccionar aquellas que son útiles.
Impulsividad: Es otra de las tendencias de este rayo. La impulsividad hace
que sus actos no sean reflexivos, que no piense antes de actuar y que, por tanto, muchas
veces se arrepienta de sus propios actos.
Pero, además, la impulsividad representa también un factor negativo en cuanto que le
produce desconcierto, ya que ¿cómo se puede llegar a una meta si constantemente se está
cambiando el objetivo? El actuar sin reflexionar es una pérdida de energía, de tiempo y
de inteligencia.
Orgullo. El orgullo, junto con la crítica excesiva a los demás, es otro de
los defectos de este rayo.
Piensa que siempre tiene la razón y que la visión errónea es la de los demás y no la
suya. Esto le dificulta mucho a la hora de ver sus defectos y de realizar un auténtico
proceso de transformación.
Virtudes especiales
Fidelidad. Creatividad. Simpatía
Fidelidad: Cuando un Tercer Rayo se compromete con algo o
con alguien cumple su promesa hasta el final.
Son personas en las que se puede confiar plenamente porque, sea lo que sea lo que se les
pida, seguro que lo llevarán a cabo.
Son excelentes compañeros, detallistas y siempre estarán atentos a lo que otra persona
pueda necesitar y ellos le puedan dar.
Creatividad: Es sin duda su cualidad más destacada. Cuando una persona de
Tercer Rayo está correctamente enfocada se convierte en un auténtico creador y
manifestará una constante necesidad por crear formas nuevas o por mejorar todo aquello
que le rodea.
La creatividad de un Tercer Rayo no tiene límite, y tanto puede dirigirse hacia el
exterior como hacia el interior.
El mayor ejemplo de la Creatividad del Tercer Rayo está en la naturaleza que siempre
está cambiando.
Simpatía: Por su entrega a la vida, por la alegría y el movimiento que
manifiestan son personas que generan en su entorno mucha simpatía.
Son, a su vez, personas muy accesibles con las que se puede llevar una conversación
fluida y sencilla.
Método de trabajo para las personas de
Tercer Rayo
Para que las tendencias del Tercer Rayo puedan transformarse existen
una serie de aspectos que, si se tienen en cuenta, permitirán que los defectos se dominen
dando paso a la auténtica energía que debe regir la vida de una persona de Tercer Rayo.
1º-. Serenidad. Esto es lo primero que debe darse. La serenidad, la observación y
la apertura mental le permitirán descubrir las cosas que le rodean, le proporcionarán
una nueva visión y comprensión de los cambios que tiene que realizar en su vida.
2º-. Quietud. Aunque para muchas personas pueda parecer lo mismo que la serenidad,
no lo es. La serenidad es dentro, con uno mismo, y la quietud es fuera y se relaciona con
la actividad. Si se tiene en cuenta que una persona de Tercer Rayo es superactiva, la
quietud le obligará a seleccionar lo que realmente quiere hacer, lo que es útil, y con
ello se podrá liberar de las formas que son su verdadera prisión.
3º-. Humildad. Como antídoto al protagonismo y a la necesidad de figurar.
También como método para valorar desde dentro a las personas que le rodean.
La humildad debe ser una cualidad interna y fuera sólo deben de notarse sus consecuencias
y, desde luego, no tiene nada que ver con el servilismo ni la falsa modestia.
4º-. Confianza. La confianza es una de las cosas que más necesitan las personas
de Tercer Rayo. Confianza en sí, en las personas que le rodean y confianza en la vida,
manteniendo una actitud positiva ante los cambios.
5º.- Objetivos cercanos. Porque la tendencia es trazarse metas lejanas, con lo
cual el trabajo se pierde y no hay resultados. Si los objetivos son abstractos se perderá
y al fracasar se debilitará la confianza en sí mismo, mientras que si trabaja con
objetivos cercanos, podrá ver resultados y estos le motivarán para conseguir metas más
ambiciosas.
6º.- Crear formas útiles. No muchas formas, sino las que realmente le sirvan para
el objetivo que previamente creó, o para colaborar con otras personas, porque la vida
realmente es útil cuando sirve para algo o para alguien.
Para terminar podríamos decir que las personas de Tercer Rayo
tienen por delante un reto muy importante, y es el de aprender a ser fieles a la vida en
sí misma, tendrán que ser como el águila que vuela libremente en los cielos, que conoce
las corrientes y juega en ellas y que, cuando así lo necesita, desciende hasta la tierra
para coger de ella su alimento. El aguila es serena y majestuosa, es precisa y perfecta, y
es un buen símbolo de lo que la energía del Tercer Rayo puede proporcionar a todo aquel
que comprenda su significado.
PENSAMIENTOS
Aquel que continuamente anda
preguntando por los caminos, nunca aprenderá a buscar o intentar su camino.
¿Cómo puede saber cuál es su camino alguien que siempre recorre caminos
conocidos?"
Sólo soy fuerte cuando soy uno con mi camino".
Siempre he soñado con dar un paso más. Es un sueño que
te mantiene despierto".
La alegría de vivir libera la energía".
Cada cual debe recorrer el camino adecuado para sí mismo, y
cada uno de estos caminos es distinto a los demás".
Nuestro camino no está registrado en nuestra partida de
nacimiento, no puede aprenderse en el colegio, nuestros padres no nos lo pueden enseñar.
Cada cual debe buscar por sí mismo su propio camino".
Recogido del libro Mover Montañas,
del montañero R. Messner.
Ediciones Desnivel |
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