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JOSE RAMON DE LA MORENA
COMPLICE
TEXTO: Marta Iglesias
Dicen que tiene la lengua ligera y
el corazón generoso, aunque algunos no sepan encajar su sinceridad. Su programa
deportivo, El Larguero, ha llegado a ser líder de audiencia mezclando la crítica con el
buen humor, la risa y la mofa. ¿Su secreto? "Yo no sé hacer un programa sin
complicidad", afirma. |

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Estábamos en plena
Vuelta Ciclista a España y esperábamos la entrevista con José Ramón de la Morena en el
hotel. Las nueve y no llegaba, las nueve y cuarto y seguíamos esperando. Un tirón
muscular -luego nos enteramos- lo tenía entre las manos del masajista del Banesto. El
resto del equipo lo esperaba también en el hall, uniformados con traje y corbata de la
Cadena SER, listos para ir a cenar. Momentos antes de llegar, Olano y José Mª García
bajan por las escaleras y un grupo de jóvenes fans se acercan a por autógrafos. El
popular presentador los despacha con un gesto autoritario y, entre los insultos de los
jóvenes, desaparece en una sala con el que luego sería el ganador de la Vuelta. Por fin,
José Ramón de la Morena llega. Nos cita para después de la cena.
-¿Puedo tratarle de tú?
-Por supuesto, debes.
-¿Qué habéis aportado, el equipo de El Larguero, al periodismo deportivo?
-Yo creo que todo el mundo que hace periodismo aporta algo, bueno, malo, muy
bueno o regular. Yo he aportado toda la ilusión del mundo, mis ganas y no más que
cualquiera que quiera hacer algo en esto. Yo no he inventado nada. He aportado mi
personalidad y mi originalidad, pero nada más. Porque si digo que he aportado muchas
ganas de trabajar, que he trabajado una hora más que los demás,... sería mentira. En
esta profesión todos nos matamos por trabajar y los que la conocen lo saben. Aquí no se
engaña a nadie. Aportas una originalidad que en un momento determinado puede valer.
"Me parecieron una tremenda estupidez las
medidas antidoping tomadas por los franceses en el Tour. Lo podían haber hecho en el
Mundial de fútbol, ¿no? y a lo mejor resulta que Francia no hubiera quedado Campeona del
Mundo".
-¿Se equivocaron los franceses con las medidas antidoping
tomadas en el Tour?-¿Se equivocaron los franceses con las medidas antidoping
tomadas en el Tour?
-Fue un acto de fariseísmo. Yo creo que esto estaba encaminado hacia alguna
actitud política porque eso no ha existido de ahora, las fórmulas con los corredores se
llevan poniendo por lo menos desde que yo llegué al mundo del ciclismo y todo el mundo lo
sabe. Se trata de decir, ¿es válido o no es válido? Si no es válido vamos a cortar por
lo sano, pero esas actitudes farisaicas, hipócritas, me parecieron propias de productos
blanqueados y una tremenda estupidez. Lo podían haber hecho en el Mundial de Fútbol,
¿no? y a lo mejor resulta que Francia no hubiera quedado Campeona del Mundo.
-En un hipotético Madrid-Barça habría más jugadores de la Selección
holandesa que española en el campo, ¿qué opinas de ello?
-A mí no me gusta, sinceramente. Pero no tenemos que olvidar que los clubs
son sociedades anónimas y que se deben a unas exigencias de espectáculo que a lo mejor
las da el propio mercado.
-¿La sinceridad de Camacho casará con la prensa española?
-Sí, estoy seguro, porque la prensa desea sinceridad. Lo que no quiere son
agresiones, ni adulaciones, ni menosprecios, ni despotismos, por lo menos la prensa que yo
conozco y en la que yo me muevo.
-¿Camacho puede mostrar la calidad que hay en el fútbol español?
-Sí, estoy seguro. Estoy convencido. Por lo menos va a devolver la ilusión
a la gente. Y si no se devolviese la ilusión, no sería poco devolver la Selección al
pueblo español, que hasta hace poco estaba secuestrada.
"En José Ramón de la Morena predomina
casi siempre el corazón".
-¿El deporte está vendido?
-No, el deporte forma parte de la sociedad. Si tenemos una sociedad
corrompida, maleducada, equivocada o demasiado pragmática, al final se nota tanto en el
deporte como en el periodismo o en todo lo que forma parte de esta sociedad en la que
creemos y que defendemos.
-¿De quién no hablarías nunca mal en tu programa?
-De mi madre.
-En José Ramón de la Morena, ¿predomina el corazón o la cabeza?
-Casi siempre el corazón.
-¿Cuántas veces te has ido de la lengua? ¿o no llevas la cuenta?
-No demasiadas, pero supongo que alguna vez.
-¿Te han llamado oportunista alguna vez?
-No, que yo recuerde. Me han llamado muchas cosas pero esa no, pero no desespero
(risas).
-¿Es posible llegar a líder de audiencia sin estar enemistado con ningún
compañero de profesión?
-Estoy seguro. Luis del Olmo lo ha conseguido, Iñaki Gabilondo también.
"La prensa desea sinceridad. Lo que no
quiere son agresiones, ni adulaciones, ni menosprecios, ni despotismos".
-Después de "Los silencios del Larguero",
"Aquí unos amigos" será tu segundo libro, ¿qué nos puedes adelantar de él?
-Mi amigo Javi, que es mi mejor amigo de toda la vida, tenía un bar en el
pueblo por el que desfilaban una serie de personajes que más o menos fueron pasando al
panteón de mi memoria. Esos personajes para mí conservan un fondo de cariño y de olor a
pueblo y de repente los he contrastado con personajes nuevos que he ido conociendo,
llámense Jesús Gil, Induráin, Luis Ocaña, Raúl... Se trata de presentar a esa gente
nueva en mi memoria con respecto al panteón de viejos ilustres que, en definitiva, son
los que forman mi verdadera historia.
De la Morena se despide, agradeciéndonos la brevedad de la entrevista, y se va volando
al teatro, donde una cola enorme de jóvenes esperan como Cenicienta a que los relojes den
la medianoche y El Larguero comience.
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