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Llegadas estas fechas muchos nos ponemos a pensar y recapacitar sobre las cosas. Fijaos a qué conclusiones he llegado yo solito: "Vivir tu vida es algo tan difícil que nadie antes lo ha intentado". "El trabajo en equipo es esencial; te permite echarle la culpa a otro". "Si el matrimonio fuera bueno, Dios estaría casado". Amasamos la mitad de la harina con la levadura y 100 cc. de leche tibia, hacemos una
bola con unos cortes en la parte superior, tapamos con un paño, y lo dejamos reposar 90
minutos en un lugar cálido y sin corrientes. Batir los huevos con la mantequilla derretida, incorporar poco a poco la sal, el
azúcar, el ron, el resto de la leche, el agua de azahar las ralladuras de frutas, unir la
harina restante y amasar durante un buen rato. Añadir la masa en reposo y trabajar todo
enérgicamente hasta conseguir una masa fina y elástica. Hacer nuevamente una bola,
colocarla en un recipiente, taparla de nuevo con un paño y repetir el reposo durante unas
tres horas hasta que doble su tamaño. Engrasar una bandeja de horno. Tomar la pasta y amasar ligeramente y darle forma de
corona primero haciendo un rollo y luego juntando las puntas, colocarla sobre la bandeja.
Taparla con un paño y dejar subir otras dos horas. Aunque he de reconocer que nos
quedaron muchas preguntas sin respuesta: Pintar con huevo batido y adornar con las frutas escarchadas, poner la sorpresa y meter
al horno precalentado a temperatura media-fuerte durante unos 40 minutos. En caso de que
se dore muy rápidamente, cubrirlo con una hoja de aluminio hasta que termine la cocción. |
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