
La sociedad en que vivimos rinde culto a la
juventud y nos bombardea reiteradamente para que nos mantengamos jóvenes constantemente,
al precio que sea. |
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PSICOLOGIA
Y SOCIEDAD
AFRONTAR LA MADUREZ
POR RAQUEL BUZNEGO
La juventud, aunque no sea hermosa, ni
vigorosa, ni feliz, es en cualquier caso lo más distante del fin natural de la vida y eso
es lo que confiere su valor". Marina Mayoral
Ciertamente, no
es la juventud ni vigorosa ni feliz, es, por el contrario, un torbellino de emociones y de
decisiones poco racionales, pero hermosa, por qué no; es una época de búsqueda, de
aprendizaje, de locuras quizá, de errores y sinsabores, pero queda tanto tiempo por
delante que a nadie se le ocurre pensar si habrá o no de consumir posteriormente un
precioso y preciado tiempo en desandar el camino errado.
Ventajas y desventajas tiene cualquier época de la vida, pero la sociedad en que
vivimos rinde culto a la juventud y nos bombardea reiteradamente para que nos mantengamos
jóvenes constantemente, al precio que sea. Me llaman poderosamente la atención los
anuncios de cosméticos, especialmente las cremas anti-edad, te las pones y las arrugas
desaparecen a los pocos días, claro que la chica que da vida y color al spot tiene diez
años menos que las personas a quienes va dirigido el producto en cuestión. Y así ¡dale
que te pego!, la peña a gastarse pelas en la crema milagrosa para ver si por encanto su
rostro se parece, en cuestión de días, al rostro de la del anuncio. Pasada la prueba
viene el desencanto y la decepción.
El paso del tiempo es imparable. Pocos deseamos cumplir años, pero no queda más
remedio que tomar las cosas como son y aceptarlas tal como devienen. Los años de madurez
vendrán y habrá que prepararse para afrontarlos y vivirlos con placidez, con alegría y
con la satisfacción propia de saber vivir, de poseer estrategias de resolución de
problemas y con la seguridad de bien aprovechar lo bueno que la sociedad depara, que
también es mucho si se sabe discernir.
Mantenerse joven eternamente es imposible, pero mantenerse en forma es una realidad
posible y deseable, tengamos en cuenta para ello algunas pautas:
-No compararse con los jóvenes. Compararse con alguien significa que ese alguien es más
importante que nosotros mismos. Cada cual es cada cual y cada cual tiene en su haber la
historia que le ha tocado vivir, los valores de la sociedad en la que vive y la formación
que ha sabido o querido atrapar. Entender, respetar y aceptar las diferencias es el primer
paso para establecer una óptima relación.
-Estar al día, moverse con los tiempos. Aferrarse al pasado de nada sirve; el pasado
pasado está, conforma la biografía de cada uno, nadie debe renunciar a lo que ha hecho o
ha sido porque si lo hace significa que hay una parte de su tiempo, de su hacer o de su
ser que no acepta.
-Ilusionarse con algo, o con mucho, de lo que nos rodea. La lectura, un viaje, una
tertulia, etc, pueden ser actividades apasionantes que contribuyan a sentirse satisfecho
del tiempo vivido.
-Aprender algo nuevo. Mantiene el cerebro en forma y ayuda a conservar una elevada
motivación; sentirse capaz de asumir nuevas metas es un tonificante refuerzo que tonifica
y vivifica la energía vital.
-Hacer ejercicio, el que sea, el que resulte agradable y asequible. Los beneficios del
ejercicio son múltiples, físicos y psíquicos. Mejora la figura, el talante, la
autoestima y casi todos las capacidades biológicas.
-Olvidar las enfermedades, muchas son las personas que hablan constantemente y casi
exclusivamente de síntomas, de médicos y de medicamentos. Nada más sombrío y aburrido.
Si la enfermedad ha de llegar, llegará; y si esto acontece es el momento de estudiarla y
luchar por atajarla. Entretanto, a vivir lo mejor posible.
-Descartar la idea de "lo sé todo". Nunca se sabe lo suficiente y siempre se
puede aprender, de todos, también de los más jóvenes, son una fuente inagotable de
experiencias y vivencias, diferentes quizá, pero no por ello menos válidas.
-Conservar la capacidad de sorpresa. Siempre habrá cosas que puedan sorprendernos
gratamente, atrapémoslas con todos los sentidos y pongamos empeño en sacarles partido.
Sin duda lo conseguiremos.
-Cuidarse, arreglarse y mimarse. La madurez puede ser una época espléndida, los años
proporcionan serenidad y formación, un cuidado personal adecuado proporciona belleza, la
singular de cada cual y de cada edad.
La vida es hermosa si sabe vivir pero también puede convertirse en un infierno.
Hagamos de cada día un tiempo de alegría, sencillamente porque vivimos y vivir es todo.
No esperemos a valorarlo en el último momento.
Será demasiado tarde. |