Revista Fusión

 Subscripción RSS

FUSION también eres tú,  por eso nos interesan tus opiniones,  tus reflexiones y tu colaboración  para construir un  mundo mejor

Recibe nuestras noticias en tu correo

 


 

 

EL ARBOL DEL BUHO

 

 

 

Un día me dijo que él era el vínculo entre el hombre y la sagrada Red, y que en su interior se conservaba la sabiduría que un día había pertenecido al hombre y que éste había perdido a medida que se había vuelto vanidoso y había despreciado lo sagrado de su interior.

 

buho.jpg (22462 bytes)

CUENTO INDIO VI:

"LA MUJER GUERRERO Y EL LOBO"
POR ELENA G. GOMEZ

Por mucho que mi madre tratara de hacerme entrar en razones, yo no era capaz de entender por qué una mujer no podía ser un guerrero.
Yo había demostrado tener mucha mejor puntería, ser más rápida, más valiente y más silenciosa que muchos de los jóvenes que ahora se preparaban con los hombres de la tribu para ser los futuros guerreros.
Yo no me daba por vencida y acudí al jefe de la tribu, a los ancianos y también al consejo, pero nadie aceptaba que yo pudiera convertirme en una guerrera, nadie estaba dispuesto a romper con la tradición.

"Debía admitir mi condición, debía saber valorar la labor de las mujeres de la tribu", me decían, pero ¿qué podía hacer yo con la rebeldía que había en mi interior?, ¿quién la podía acallar?

Las mujeres de la tribu murmuraban a mi paso, ellas creían que las ofendía, pero esa no era mi intención, yo las respetaba y admiraba, pero no me sentía igual que ellas. Yo no quería ser un hombre, yo estaba orgullosa de ser mujer, pero quería ser una mujer guerrero, una mujer capaz de luchar por salvar a mi gente.
Sé que al principio muchos pensaron que con el tiempo se me pasaría, que aquello era sólo un capricho de niña, y que cuando me hiciera mujer lo que más desearía era tener un hombre a mi lado y formar mi familia.

Pero yo veía que el tiempo pasaba y que nadie me hacía caso, y empecé a preocuparme, cad