Otros Voces El Ventano Regalitos

Regalitos

Escrito por Elena F. Vispo 19 Agosto 2008
( 7 Votos )
Imprimir
Regalitos 4.1 out of 5 based on 7 votes.
La crisis, o como quiera que se llame, es mala. Mala con avaricia. Y el cambio climático también, así que entre que no hay quien pague el petróleo y que dentro de poco nos vamos a ahogar en nuestros propios humos, el gobierno ha decidido tomar medidas. El VentanoEl gobierno, pues, es bueno. Bueno de manual. Bueno porque nos protege de nosotros mismos, que nos lanzamos al consumismo desaforado y no sabemos lo que hacemos. Bueno porque nos hace regalos para tenernos contentos. Yo pensaba que lo de los cuatrocientos euros era el acabose, pero no. Ahora resulta que me van a dar una bombilla.
Esta iniciativa sale de la cabeza visible del Ministro de Industria, Miguel Sebastián, un hombre al que yo no tengo muy fichado, pero que cada vez que le veo abrir la boca se cubre de gloria. Resulta, por ejemplo, que es genial que cada vez gastemos menos gasolina en el coche. No porque no podamos pagarla, sino porque eso quiere decir que el español ahorra. El individuo medio, el españolito de a pie, va haciendo su pequeño colchón gracias a escatimar combustible. Y cuando un español ahorra, “gana el país” (Sebastián dixit). El gobierno es bueno porque nos cuida, queramos o no. Al gobierno no le tiembla el pulso en adoptar medidas impopulares, que luego compensa con pequeñas dádivas.
El gobierno es bueno porque nos cuida, queramos o no. Al gobierno no le tiembla el pulso en adoptar medidas impopulares, que luego compensa con pequeñas dádivas. Como es peligroso correr con el coche y pisar el acelerador gasta mucho, quieren bajar el límite de velocidad. No llegarán a tanto, pero lo ideal sería ir todos a noventa por hora en autovía, que parece ser la velocidad con el consumo óptimo de combustible. Quiere esto decir que seguiremos comprando coches que alcancen los 260 km/hora, pero no podremos usarlos.
Por eso, quieren animar a la gente a que compren coches ecológicos, cosa que a mí me encantaría. Ya quisiera yo tener un híbrido, de esos que van a pelo y a lana: medio eléctricos, medio a gasolina. Pero claro, eso es tecnología punta. Y ahora mismo gastar seis millones de los de antes como que me viene mal. Mejor paso, que así gana el país.
Es evidente que la energía en general es cara. Y la luz en particular, de modo que hay que optimizar recursos. En 2010 van a eliminar las bombillas incandescentes, que consumen un 80% más que las de bajo consumo y duran entre seis y ocho veces menos. Y para que nos vayamos haciendo a la idea, el gobierno va a regalar una bombilla de bajo consumo a cada casa. La medida será efectiva en 2009, pero no queda ahí la cosa: en 2010 se repite la jugada y volverán a regalar otra bombilla más, supongo que por si se ha fundido la primera.
Esto a mí me plantea preguntas, y muchas. En primer lugar, ¿dónde voy a ponerla? Porque no es que te subvencionen las bombillas de casa, es que te dan UNA, y aunque a caballo regalado no le mires los piños, a mí me acosan tremendas dudas existenciales sobre cómo aprovechar al máximo este asunto. Con el precio de la luz en tendencia creciente, creo que lo mejor va a ser comprar un montón de velas e ir cambiando la bombilla de sitio según me muevo por la casa.
Segunda duda: ¿esto cómo se va a hacer? Dice el periódico que te vendrá un vale con la factura de la luz. Pero es tontería, porque lo mejor de hacer un regalo es ver la cara que se le pone al homenajeado, así que debería ir el ministro Sebastián de puerta a puerta, como Avón. O mejor Zapatero, con un mono azul y caja de herramientas: “señora, le cambio la bombilla, que hoy estoy rumboso”.
Y tercera: ¿alguien ha echado cuentas de lo que nos va a costar esta chorrada? Poniendo un precio medio-bajo (que los chismes estos ahorran a la larga, porque a la corta cuestan una pasta), hagamos el cálculo del un, dos, tres: son 49 millones de bombillas, a tres euros cada una: 147 millones de euros. Toma ya: cuando el gobierno se pone generoso, lo hace pero bien.
Y conste que a mí me encantan los regalitos. Pero casi preferiría prescindir del paripé éste y que con esos millones se hiciera algo que cundiera más. No sé, seguridad social, medidas contra la crisis, educación... algo de eso. Lo que vean los del gobierno, que saben más que yo. Se supone.