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Mujer La Hora Violeta Hipatia y las matemáticas

Hipatia y las matemáticas

Escrito por Isabel Menéndez 11 Diciembre 2009
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Pocas mujeres han pasado a la historia de la ciencia, de las artes o de las letras. El canon científico y académico sigue aplicado a consagrar el trabajo de los varones y apenas es sensible a la producción femenina que, durante siglos, ha quedado olvidada o relegada a la periferia de la historia.
violeta.jpgEs el caso de la interesante Hipatia, ahora de moda gracias a la película de Alejandro Amenábar “Ágora” que acaba de estrenarse este mes de octubre.
De ella puede afirmarse que fue la primera mujer que ha legado contribuciones sustanciales al desarrollo de las matemáticas. Como es frecuente en las mujeres pensadoras o creadoras, se sabe poco de su vida y apenas se conoce una pequeña parte de su obra. El propio Amenábar ha explicado que, durante la preparación de la película, investigaron mucho sobre ella y descubrieron que apenas existe información sobre su trabajo, aunque sí de su significado en la ciudad y sobre todo de su muerte. A pesar de la pérdida científica, la historia la retrata como una mujer fuerte que dedicó su vida a la búsqueda de la verdad.
Su nombre significa “la más grande” y se estima que habría nacido alrededor del año 370 en Alejandría (Egipto). La leyenda la muestra como una joven virgen, bella, matemática y filósofa. Su muerte violenta marcaría un punto de inflexión entre Nunca se castigó a los asesinos y con ella desapareció el pensamiento matemático griego que no volvería a emerger hasta el Renacimiento, mil años más tarde. la cultura griega racionalista y el oscurantismo del Medievo.
Era hija del matemático y filósofo Teón de Alejandría, por lo que se da por seguro que aprendió la disciplina con él, quien la animó a desarrollar sus excepcionales dotes para convertirse en astrónoma y matemática. Con el tiempo llegó a ser directora de la escuela platónica de Alejandría, hacia el año 400, donde impartía clases de filosofía y matemáticas. Sus posiciones filosóficas se basaban en el neoplatonismo, es decir, partía de la idea de una realidad más allá del alcance del pensamiento o el lenguaje. Estas ideas de Plotino, que Hipatia compartía, fueron identificadas con el paganismo, a pesar de que entre el alumnado de Hipatia se contaban muchos cristianos.
Con el tiempo, ocupó la cátedra de filosofía de Plotino y su casa se convirtió en un centro intelectual por el que adquirió el sobrenombre de “La filósofa”. Allí acudían estudiantes europeos, asiáticos y africanos que querían escuchar sus enseñanzas de aritmética. En esa época era amiga y consejera de Orestes, el prefecto del Imperio Romano en Oriente. Su influencia era innegable, como recogen las palabras de Hesiquio el Hebreo, filósofo alejandrino del siglo VI: “Vestida con el manto de los filósofos, abriéndose paso en medio de la ciudad, explicaba públicamente los escritos de Platón o Aristóteles, o de cualquier filósofo a todos los que quisieran escuchar. Los magistrados solían consultarla en primer lugar para su administración de los asuntos de la ciudad”.
El dato mejor conocido sobre Hipatia se refiere a su muerte. No se sabe con seguridad la edad que tendría en ese momento, pues tanto podría tener 25 como 45 ó 60 años. Su situación era peligrosa en Alejandría, por su perfil político, pagano y científico. Cirilo, que era un cristiano fanático, perseguía en aquel entonces a los judíos mientras el gobierno era disputado entre él y Orestes. Hipatia no quiso convertirse al cristianismo y fue acusada de ejercer influencia sobre Orestes en contra de Cirilo. Fue asesinada y luego desnudada y descuartizada.
Hipatia fue víctima del conflicto entre el poder civil de Orestes y el eclesiástico de Cirilo (y no tanto de la confrontación entre el paganismo y el cristianismo). Nunca se castigó a los asesinos y con ella desapareció el pensamiento matemático griego que no volvería a emerger hasta el Renacimiento, mil años más tarde. Por eso, en el siglo XVIII, se convirtió en un mito entre los poetas románticos europeos que la idealizaron en sus poemas como una heroína romántica. Quizá se debió a su pasión por el conocimiento y la razón o a su muerte a manos de extremistas. La consecuencia de esta admiración ha sido que haya pasado a la historia más como una bella joven y virgen que como una pensadora excepcional que rompió moldes en su época. Δ