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Imágenes para reflexionar

Las respuestas están en las estrellas

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( 74 Votos )
18/11/09
IMÁGENES PARA REFLEXIONAR
Galaxia. Milky Way

En algún lugar de esa hermosa y grandiosa Galaxia existe un mundo en el que habitan criaturas que se creen únicas. Sería tan difícil señalar el lugar donde está ubicado ese planeta como situar un grano de arena en la foto de una inmensa playa.
Ese mundo se llama Tierra y sus habitantes seres humanos.
Entre ellos existen algunos, muy pocos, que miran hacia el cosmos y se sienten pequeños, muy pequeños, y también ignorantes, muy ignorantes.
Desde su humildad buscan respuestas a las preguntas eternas... ”¿Quiénes somos?”, “¿De dónde venimos?” “¿A dónde vamos?”. Y confían en encontrarlas.
Pero los muchos que les rodean no miran al cielo, no buscan respuestas porque no tienen tiempo ni intención de hacerse preguntas.
Los muchos se dividen entre los que manejan el poder material, una minoría, y los que sufren las consecuencias del egoísmo y la avaricia de los primeros, todos los demás.
Por ello, la humanidad de este planeta Tierra vive inmersa en la ignorancia y, como consecuencia, en el sufrimiento y el dolor. Y aún así se siguen considerando los únicos seres inteligentes de la Galaxia.
Para solucionar tal absurdo, los seres humanos se encierran en sus propias creaciones, tanto materiales como espirituales. Se crean imperios económicos y políticos y se crean religiones cerradas con sus “dioses” oscuros y sedientos de sangre.
Y así el planeta se oscurece más y más, poco a poco, en un movimiento continuo hacia la autodestrucción.
Observen la foto... ¿Se notaría la diferencia si un punto luminoso, prácticamente invisible, desapareciera de la imagen?
En esa imagen existen millones de millones de soles en torno a los cuales giran millones de millones de millones de mundos. ¿Se notaría la falta de uno?. Posiblemente no.
O posiblemente sí, pero no por lo que es ahora, sino por lo que se espera que sea. Aunque eso el hombre “inteligente” de la tierra aún no lo comprende. Tampoco parece que le interese. Todavía no.
Pero la Galaxia entera es un cuerpo que existe y se mueve bajo las mismas leyes, bajo el mismo diseño. Todo es Uno y toda la vida forma parte de ese Uno.
Ignorar esa realidad sólo implica no poder “disfrutarla”, pero nada más, porque la realidad en sí no depende de que el ser humano crea o no en ella. Su existencia es independiente al momento evolutivo de sus criaturas.
Por la misma razón, existe el planeta Tierra independientemente de que los monos, las lagartijas, las cucarachas, los girasoles, las palmeras o las lechugas tengan consciencia de su existencia. Simplemente viven en él y se limitan a sobrevivir.
Y así sucede con el ser humano respecto a la Galaxia. La ve, vive en ella, pero no posee consciencia de ella. Por eso se aferra a su vida material de la misma forma que el mono a su árbol o la lechuga a su trozo de tierra y a su porción de agua.
La clave de la evolución está en la consciencia. Y el ser humano, al considerarse único, es tan inconsciente de la realidad como lo es un átomo de nuestro cuerpo respecto al cuerpo y respecto a la vida que lo utiliza.
Deberíamos mirar más al cielo, a las estrellas, y preguntarles quiénes somos y qué hacemos aquí. Seria una buena terapia.
Pero la oscuridad creada por el hombre es tal que la mayor parte de la humanidad ya no puede ver las estrellas por culpa de la contaminación. La esfera oscura se está cerrando, y dentro de ella la humanidad agoniza.
Pero ese no era su destino.
¿Permitirá la Galaxia que uno de los átomos de su cuerpo desaparezca?Δ

 

La Fuerza de lo Interno

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( 52 Votos )
20/08/09
IMÁGENES PARA REFLEXIONAR
imag_reflex

A primera vista podría parecer un mendigo, alguien a quien podríamos encontrar cualquier día, en cualquier ciudad, sentado en una acera pidiendo limosna. Pero hay algo en su imagen, en su expresión, que invita a profundizar más allá de lo aparente, de lo visible.
Su mano es firme y poderosa, curtida por el tiempo y los elementos. Pero a la vez es translúcida, como si nos quisiera mostrar su estructura para que descubriéramos en su interior el mecanismo de la Fuerza.
Su barba, descuidada y canosa, nos transmite su personalidad y añade al rostro experiencia, sabiduría y cierto dominio del tiempo.
Su rostro, surcado por infinitas arrugas, es como la tierra, sustancia viva que espera un cambio de ciclo, el fin de un tiempo y el principio de otro. Su renacimiento.
Sus ojos son fuego y agua. Dos luces que dan vida y sentido a todo el conjunto. Dos puertas al interior, un interior que invita a su exploración y que seguro que está lleno de vivencias, de dolor y de belleza. Un interior que está muy vivo.
Su mirada, en cambio, está fuera, mas allá de su presente, buscando un futuro que su alma anhela, una liberación que su espíritu ya necesita, porque su vehículo, su cuerpo, ya ha cumplido su misión.
Y todo ello intenta esconderse bajo una capucha, porque en realidad ya no pertenece a este mundo, y él lo sabe, y espera en paz su momento de partir.
Pero tal vez lo más bello es que nunca sabremos quien es, o quien fue, y precisamente por eso, por su condición de anónimo, es por lo que su imagen nos refleja a todos y nos dice tanto.
Nada hay más real que lo que no tiene nombre ni está clasificado. Δ

 

Un espejo donde mirarnos

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11/06/09
IMÁGENES PARA REFLEXIONAR
Imágenes para reflexionar - Un espejo donde mirarnos

No se trata de un concierto piscícola, no. No están ensayando ningún número musical.
Están en la antesala de la muerte.
Sus bocas abiertas son un desesperado e inútil esfuerzo por aferrarse a la vida.
Su medio natural, el agua, está contaminada por el hombre, por la irresponsabilidad del hombre, por el egoísmo y la avaricia del hombre.
Afortunadamente no son conscientes de su asesino, ni tampoco de lo poco que éste valora sus vidas. Son tan sólo vidas naturales, puras, que sólo pueden existir en un entorno puro.
Aunque sus ojos parecen mirarnos preguntándonos qué está pasando, suplicando ayuda.
Pero, ¿existe alguna respuesta que justifique algo así? ¿Existe alguna razón que justifique la destrucción de la naturaleza, de la vida?
No, porque de la misma forma que ellos no entenderían ninguna respuesta, tampoco el hombre acaba de entender que su desprecio hacia la vida es su propia condena a muerte.
Todos vamos en el mismo barco. Todos navegamos por el Cosmos en un insignificante barco rodeado de gigantes y en un equilibrio precario que hay que mantener.
Todos podemos acabar con nuestras bocas abiertas implorando un poco de oxígeno.
La diferencia es que nosotros seremos conscientes. Δ

 

La voz de los olvidados

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26/03/09
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Imágenes para la reflexión. La voz de los olvidados.
Foto: © Miljena Dukanovic / MSF. Congo 2007

Hola, soy uno de esos millones de niños que nunca vamos a ser adolescentes.
A lo mejor cuando tú me estés viendo ya no existo, aunque tampoco entiendo mucho lo que significa existir.
Mi vida se limita a unas pocas sensaciones, y todas ellas tienen que ver con la supervivencia.
Es como vivir en una jaula cuyos barrotes son el hambre, la enfermedad, la soledad y la injusticia, aunque no sé a qué se refieren cuando hablan de justicia, pero oigo a los que me cuidan repetir esa palabra.
No sabría decir si soy o no un niño infeliz, porque sólo conozco esta forma de vida, y porque los niños que conozco son como yo.
Oí a los mayores decir que vino por aquí un hombre santo y que estaba muy preocupado por los niños que no llegaban a nacer y también por algo que usan los mayores para no hacer niños.
Como decían que era muy santo, yo esperaba que viniera a verme y que me trajera comida y medicinas. Pero no vino. No debía saber que estaba enfermo.
Lo que no entiendo es por qué se preocupa tanto por los que no nacen y se olvida de los que ya nacimos y que vamos a morirnos pronto por falta de ayuda.
Pero es sólo la opinión de un niño que no cuenta para nadie y no entiende nada de la vida. Tampoco voy a tener la oportunidad de llegar a entenderla nunca.
La única sensación que conozco es la del hambre.
Y no me gusta. Δ

 
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