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Lo que no se lee ni se oye sobre la pitada al himno.

Escrito por AFK 03 Junio 2015
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Lo que no se lee ni se oye sobre la pitada al himno. 4.9 out of 5 based on 7 votes.
A estas alturas de la película no creo que nadie se extrañe si digo que este país es una fábrica de producir estupideces a un ritmo frenético.

Dicho esto, llevamos varios días oyendo de todo respecto a la pitada al himno patrio en Barcelona. Y con ello se están cumpliendo las previsiones, desviar la atención de los ciudadanos.

O sea, fijemos la situación actual. Nos gobierna un PP en caída libre, un PP que basa en la defensa al patriotismo y la unidad de España lo poco que le queda de credibilidad, y eso sólo para los muy fanáticos de la gaviota.

Pues bien, la pitada al himno fue una excusa, perfectamente orquestada, para sacar pecho en tiempos de decadencia y decir "aquí estamos nosotros para defender a España, para que no se rompa".

Vamos a ver... ¿Quién se puede creer que exista alguien tan estúpido que no supiera de antemano que el himno iba a ser pitado? ¿Quién tuvo la feliz idea de que se jugara la final en Barcelona? Es más... ¿Cuántas veces se jugó la final en el campo de uno de los finalistas?

Si no se quiere que se pite al himno, independientemente de otras cosas como la educación, el respeto, etc. ¿Por qué no se escogió otro lugar para jugar la final? Sencillamente, porque interesaba por cuestiones políticas partidistas que fuera así para que sucediera lo que sucedió y lo que sigue sucediendo.

¿Qué ocurrió y sigue ocurriendo después del partido? Pues que salieron los salvapatrias, los que analizaron con lupa hasta el más mínimo detalle para luego convertirlo en arma arrojadiza, los que quieren sancionar a los equipos, al público (tomen nota sobre lo dicho de la fábrica de estupideces) y, sobre todo, los que buscan las opiniones de jugadores del Barça para luego utilizarlas como argumentos independentistas.

Si quieren sanciones, que las apliquen con los que tuvieron la feliz idea de jugar allí la final. Claro que es imposible porque todos son los mismos y todos querían los mismos resultados, los que han sucedido, para así dar rienda suelta a su vena patriótica.

El resto es lo que hay, o sea, un poco de todo y mucho de estupidez crónica.

El más tonto puede ver que es un momento ideal para crear polémicas que desvíen la atención sobre lo importante, que es la debacle del PP, las crisis del gobierno y la puesta en escena de otros personajes políticos que ponen el énfasis en resolver la situación degradante de los derechos ciudadanos en vez de perder el tiempo en perseguir a los que vendieron los pitos de la pitada y a los que se escondían detrás de las cartulinas.

Repito, un montaje perfectamente planificado para que, una vez ocurrido lo que todos sabíamos que iba a ocurrir, la pitada al himno, se aprovechara para sacar pecho patriótico y desviar la atención. Patético.

Es el recurso de quien no tiene recursos. Es la demostración de la incompetencia y de la estrechez mental. Es la estrategia que usaba Franco en determinados momentos en que la situación política se escapaba a su control.

Franco echaba la culpa a los rojos comunistas. Ahora, además de los rojos, que renacen de sus tumbas como zombis al servicio de los fachas, están los bolivarianos, los chavistas, independentistas, etc. Toda una "chusma" que pone en peligro la unidad de España y, sobre todo, la hegemonía y la exclusividad de la "preocupación" por el futuro de España de quienes la han convertido en un nido de caciques con derecho a pernada.

Y respecto al himno, alguien dijo estos días algo que suscribo, "no tengo porque respetar un himno que no me garantiza mis derechos constitucionales, como el empleo, la vivienda, la sanidad y la educación para mis hijos."
Por ahí deberíamos empezar. El patriotismo no consiste en cuadrarse ante un himno, sino en dotar a los ciudadanos de una vida digna, de unos derechos adquiridos, de una libertad imprescindible, de un respeto a la libre expresión.

Todo lo demás suena a servilismo, a caciquismo y, en el fondo, no sirve para nada, excepto para ser utilizado por los pocos para someter a los muchos.
En este país hay cosas más importantes de que preocuparse.

Por cierto, todos los corruptos que ahora están bajo la mano de la justicia y los que aún faltan por salir a la palestra, todos, siempre se les veía muy firmes y serios cuando sonaba el himno.
¿Casualidad? No, hipocresía. Δ