Comentarios

.

Quién está en línea

Tenemos 68 lectores conectados
Otros Cartas de los lectores

Cartas de los Lectores

Enviar mensaje

Subject
Nombre *
E-mail *
Contenido *
Código de Seguridad *
   
 

Jimmy: Las urnas

Bueno pues al final tenia razon el autor y han hablado las urnas.
Es lo que tiene la democracia.
PP Mayoria absoluta. Rajoy presidente del gobierno.
Que cosas ¡eh!

12. Enero 2012

Ángel Andrés Jiménez Bonillo: POR EL RESPETO EN EL FÚTBOL

Hace poco invitaba al mundo del deporte en general, especialmente al del fútbol, a llevar a cabo una campaña a favor del respeto (http://www.deportesininsultos.com/web/), absolutamente necesaria si queremos que la educación de los más jóvenes se vea favorecida, no perjudicada.

Las federaciones y los comités de árbitros parecen estar atados de pies y manos ante estos temas, como si pudieran conllevar problemas a ciertos cargos directivos. Los medios de comunicación, aunque a veces condenan las conductas censurables, no suelen hacerlo con la firmeza que, moralmente, el asunto exige. Por su parte, los clubes grandes tampoco se ponen la ética como un objetivo primordial, ya que, por ejemplo, no reprueban públicamente los casos de fingimiento de sus jugadores, dando por sentado que ganar siempre es lo más importante, aunque sea con medios ilícitos. En el caso de los árbitros que tienen aspiraciones de ascenso, es evidente que no pueden señalarse por su cuenta liderando este tipo de campañas, pues sus aspiraciones se verían muy afectadas (o directamente eliminadas).

Ante esta situación, y considerando que algún día tendrá que encenderse la mecha en esto del respeto y las buenas formas en ciertos deportes (me niego a resignarme a eso de que “el fútbol es así”), creo que dicha mecha deben prenderla entre los equipos de base (en los que se supone que la educación es el fin principal) y los árbitros que, como yo, ya no pueden temer ningún tipo de sanción, pues ya han hecho su carrera y sólo siguen arbitrando por afición; es decir, los clubes que ponen el dinero y los resultados en segundo plano, y los árbitros que nos sentimos libres para llevar un mensaje educativo y apostar por él. Tenemos una oportunidad y una responsabilidad preciosas. Adelante.

(*) Ángel Andrés Jiménez Bonillo, árbitro de fútbol y Presidente de la Asociación Deporte Sin Insultos.

12. Enero 2012

José-Tomás Cruz Varela: EL CUENTO DE OLULA

Pretender adjudicarle originalidad a la presentación en Olula del Rey (Almería) de la candidatura de la ex ministra de Defensa, Carmen Chacón, a la Secretaría General del PSOE, no pasa de ser un acto de vulgar demagogia y adjudicarle gran expectación, una falacia. La única e interesada intención de la aspirante fue ofrecer una imagen de españolidad de la que carece para que los ciudadanos olviden su faceta de dirigente catalana y militante del PSC (Partido Socialista de Cataluña). Son muchos los españoles que todavía recuerdan su presencia en la manifestación del Sr. Rubianes, el de “la puta España”.

La impresión que causó Chacón en su presentación, muy elaborada, fue más propia de un mitin de campaña electoral que de una oferta programática en la cual se cansó de repetir todos los manidos tópicos al uso sobre la social-democracia (antes socialismo puro y para de contar), si bien, si sorprendieron y gratamente sus cualidades de experta comunicadora, con capacidad para animar e ilusionar a la militancia. Conviene recordar, no obstante, que gran parte de los que acuden a este tipo de celebraciones, están totalmente convencidos de las bondades del orador, otros, por simple curiosidad, y el resto, los morbosos, para escuchar en directo, las alusiones a su oponente y mimado Rubalcaba. Sin ir más lejos, la frase de la catalana: “si decimos primarias, hacemos primarias”, fue todo un misil envenenado.

Obviamente, la candidata, no  podía desaprovechar la oportunidad que se le brindaba para demostrar a los suyos que está preparada para ejercer de líder de la oposición y repartir leña cuando corresponda. De hecho, criticó muy duramente  a Rajoy por sus primeras y antipopulares medidas. Algo muy propio que como bien saben los expertos en grupos  solo buscan la llamada “pausa para aplauso”. El recordar a los asistentes que los resultados electorales del 20-N fueron los peores de toda la historia de la democracia, fue un mimito especialmente dedicado con todo el cariño a su compañero aspirante a la Secretaría General, ex vicepresidente y ex ministro “multiusos”, P. Rubalcaba.

Sin la menor duda, Carmen Chacón está muy bien aconsejada, ambición no le falta y da la sensación de ser muy disciplinada. Tragó mucha quina en el pasado reciente y no está dispuesta a vender barata la piel del oso. Peleará duro hasta el final para alcanzar su meta.

Lo curioso del caso es que los medios de comunicación afines al centro-derecha le otorgan mayores apoyos que a su oponente. Otro tanto ocurre con el tono crítico que la prensa está tratando el empeño de Rajoy en continuar desaparecido y no dar la cara. No es bueno sumir a los ciudadanos entre el despiste y la ignorancia, solo logra avivar la hoguera de la sospecha, primar hermana del desastre. Perder nuevamente la esperanza sería caótico.

Como final, apuntar que los asesores de Rubalcaba se equivocaron al pretender contraprogramar la actuación andaluza de Chacón con la presencia en Valladolid de su candidato para recordar a los reunidos, cuatro gatos, las bondades “del cambio y la unidad” y otras lindezas de corte similar.

Como opina el experto asesor político, Tomac de Varelokivich, el gran problema del cántabro es que, inevitablemente, su pasado le está permanentemente traicionando. Es difícil averiguar a quien preferiría Rajoy como líder de la oposición pero el citado consultor se decanta  que optaría por Chacón aunque la victoria recaiga en Rubalcaba. De no ser así, sería hombre muerto políticamente. ¡¡Tiempo al tiempo!!

Atentamente.

12. Enero 2012

Ricardo

gracias por dejarme participar y un gran saludo desde argentina

12. Enero 2012

Ángel Andrés Jiménez Bonillo: Copa Davis y fútbol

Cuando Juan Martín del Potro señaló fuera el bote de una pelota lanzada por Rafael Nadal que el árbitro dio por buena, los comentaristas de Televisión Española, viendo que el argentino no se acercaba al juez tras solicitárselo éste, afirmaron (a mi juicio, con buen criterio) que había sido un gesto feo, poco deportivo. Eso sí, también recalcaron que se trataba de algo impropio de un jugador caballeroso como el sudamericano.Este hecho es una raya negativa en un océano de virtud, de éxtasis deportivo, de corrección. Las declaraciones de los jugadores argentinos elogiando a los españoles daban gusto; los saludos entre Nadal y el conjunto del equipo argentino, recién acabado el último partido, rezumaban respeto y hermandad. Precisamente por todo esto los comentaristas se extrañaron del detalle de Juan Martín. Y no lo dejaron pasar porque los valores importan. En fútbol, por el contrario, los detalles antideportivos son numerosísimos (eso de la imagen y el honor de los deportistas no tiene peso alguno) y las condenas de los comentaristas son muchas menos de las que deberían.Lo del público merece una reflexión profunda. Por mucho que se anime en la Davis, el respeto es inviolable. Ni los jugadores, ni los técnicos, ni los jueces ni los propios espectadores conciben que esa norma (la del respeto) pueda quebrantarse. Si se escuchasen insultos, los primeros en reprocharlos serían los jugadores de ambos bandos, y, por supuesto, nadie (no sólo el árbitro) permitiría que se jugase en esas lamentables circunstancias. Y, ojo, el espectáculo no se resiente y el ambiente es maravilloso. No hace falta la violencia verbal, esa que casi siempre, por desgracia, está presente en el fútbol (y en otros deportes).Es curioso que bajo la denominación de “deporte” se recojan cosas tan distintas; bueno, cosas que, pudiendo ser tan parecidas, nosotros (el conjunto de los que tenemos que ver con ellas) convertimos en distintas.Siempre conviene que lo elevado influya en lo bajo, no al revés. Depende de nosotros. Que los dirigentes de las federaciones, los comités de árbitros y los clubes, así como los profesionales de los medios de comunicación y los aficionados en general, abran bien los ojos. Podemos mirar hacia lo grande o hacia lo detestable. Ésa es la cuestión.Ángel Andrés Jiménez Bonillo, árbitro de fútbol y Presidente de la Asociación Deporte Sin Insultos.

07. Diciembre 2011

Antonio Tello: El saqueo de la imaginacion

La sensación de caos y derrumbe generalizado que vive hoy el ser humano no sólo es consecuencia de la crisis económica mundial, sino de una crisis mayor producto del trastocamiento de los valores esenciales que rigen la conducta humana individual y social. El saqueo de la imaginación (Debate, 2008), de Irene Lozano entra de lleno en la naturaleza de esta situación a través de un inteligente análisis del lenguaje y la manipulación que el poder hace de él.

El saqueo de la imaginación, que lleva por subtítulo «cómo estamos perdiendo el sentido de las palabras», es una seria advertencia al ciudadano sobre las causas y las consecuencias de la tergiversación del significado de las palabras a través de un discurso político insidioso potenciado por la mayoría de los medios de comunicación. Ese discurso que Jorge Majfud, en su «teoría política de los campos semánticos» califica denarración invisible, se articula mediante ideoléxicos, como él llama a las construcciones semánticas y valoraciones ideológicas que desplazan el significado original de las palabras.
Lozano entra en este campo minado por la ambigüedad y la unidimensionalidad ideológica implementada por el poder político llevando al extremo la aplicación de lo que Marcuse y otros miembros de la Escuela de Frankfurt llamaban «razón instrumental». Es aquí donde las palabras no dicen lo que deberíamos entender que dicen, sino lo que quieren que digan aquellos que las pronuncian. «Una propaganda que no se percibe como tal», escribe Lozano, que supedita la política a la economía y los intereses de la humanidad a los intereses materiales de la elite económico-financiera para imponer mediante un «marketing de la liberación» los patrones capitalistas del neoliberalismo.

Tras la caída del bloque comunista, el orden capitalista burgués, que se asienta en el poder de la riqueza, ha acelerado peligrosamente la descomposición de la sustancia ética que alienta la vida social e individual de la comunidad y es por el cauce de este proceso que discurre lo que Irene Lozano llama «el rumor de las palabras envenenadas» que corrompen y saquean la imaginación de las personas. De este modo, ese rumor crea una meta realidad en el imaginario social que no se corresponde con la realidad fáctica del mundo ni con la realidad histórica de las palabras. En la medida que somos lo que hablamos, el desplazamiento del significado de las palabras pone en entredicho la identidad del individuo. Y este individuo que ha perdido sus referencias, cuya identidad es puesta en tela de juicio permanentemente, acaba por ser una sombra humana que balbucea un lenguaje desgarrado por la violencia hegemónica de un poder que, retroalimentándose, parece haberse emancipado de la clase dominante que lo creó evocando la proyección futurista de Hall, el ordenador de 2001: Una odisea en el espacio, o la de las máquinas de Terminator. Pero, al margen de esta consideración apocalíptica, Irene Lozano descubre los mecanismos que corrompen el sentido de las palabras y pone de manifiesto el peligro que supone para la civilización humana  el saqueo de la imaginación.

07. Diciembre 2011

 

<< Inicio < 11 12 13 14 15 16 17 18 20 > Fin >>Página 20 de 51
Powered by Phoca Guestbook