¿A quién le interesa la Verdad?

Escrito por Fusión 19 Mayo 2014
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Parece ser que la búsqueda de la Verdad, con mayúsculas, en todos sus aspectos y en todas sus manifestaciones, sólo es y fue a lo largo de la historia de la humanidad, objetivo prioritario de unos pocos, y gracias a ellos se han dado importantes saltos evolutivos, porque la Verdad nos muestra el origen de todo, y conociendo el origen es mas fácil caminar hacia el fin.
Pero el resto, la mayoría, se conforma con seguir a aquellos que se autoproclaman poseedores de la verdad, de la razón, de lo correcto, erigiéndose en algunos aspectos, intermediarios entre lo divino y lo humano.
Hubo un tiempo, en los orígenes, que los 'dioses' y los hombres caminaban juntos. Luego, por circunstancias que cualquiera con interés puede conocer, los 'dioses' se marcharon y dejaron solos a los hombres. Desde entonces los hombres necesitan crearse mitos, 'dioses' de barro a los que adorar, a los que imitar y envidiar.
La ausencia de los "dioses" fue muy dura para los hombres, pero pronto surgieron algunos que se proclamaron intermediarios, los elegidos de los "dioses", y el resto, en su desesperada soledad, se agarraron a ello, necesitaban llenar el vacío, se sentían solos y perdidos.

Así surgieron las jerarquías, los "superiores", los "divinos", los "capacitados" para marcar la pauta ante la masa ignorante y confundida.
En otras palabras, los más avispados sacaron tajada de la situación y fueron perfeccionando su estrategia con el tiempo, imponiendo su egoísta e interesado criterio, consiguiendo además la veneración de sus seguidores que esperaban de ellos beneficios o salvaciones eternas.

Todo ello, a pesar de su origen antiquísimo, sigue siendo válido hoy en día, y sigue prevaleciendo aquello de que cualquier manifestación contraria a dichas jerarquías o a sus decisiones sea constitutiva de delito y de castigo, incluso con la pena de muerte.
En el mejor de los casos el infractor tiene que soportar el descrédito, el insulto o la degradación social por poner un interrogante allí donde los "dioses" pusieron una norma obligatoria de obediencia, silencio y sumisión.
Dicho de otra forma, el ser humano es libre hasta donde los "dioses" se lo permiten. Cruzar la línea significa arriesgarse a perderlo todo, incluso la vida.

Y todo esto es aplicable a todo aquello que tenga que ver con los poderes reinantes en este planeta, o sea, las iglesias o las religiones, los políticos, sean del color que sean, los jueces, los bancos, los ejércitos e, incluso, determinados medios de comunicación.
Todos ellos están diseñados para manejar el poder al margen de los ciudadanos, utilizando a estos de la misma forma que un vampiro se sirve de su presa, pero sólo para exprimirlos y darles a cambio unas migajas para que se mantengan disponibles.

Poco a poco, con el tiempo, manipularon de tal forma el recuerdo que los hombres acabaron aceptando su versión del pasado como la única verdad, hasta el punto de dar sus vidas por defender sus religiones y a sus líderes.

Si a algún ciudadano se le ocurre enfrentarse a ellos es eliminado en cualquiera de sus formas y, sobre todo, es presentado ante la sociedad como un enfermo, un antisistema, un terrorista, un anarquista o un bicho raro. Los ejemplos abundan.

Lógicamente, los poderes esperan de los ciudadanos que sigan su juego, que no se quejen, que sean "felices" y, sobre todo, que sean agradecidos por lo mucho que se hace por ellos. Y la mayoría así lo acepta.
Pero, ¿qué hay de verdad detrás de todos los poderes? ¿A quién sirven? ¿Cuáles son sus prioridades?. Para entenderlo solo hay que ver sus actos.

Resulta difícil comprender que a estas alturas de la vida aun existan personas que se molesten cuando alguien pone en duda la credibilidad de estos montajes "divinos", o no tan "divinos", pero igual de falsos.
Resulta incomprensible, conociendo las fechorías, mentiras, falta de humanidad, egoísmo y maldad, de toda esta gentuza, que exista quien les defienda, quien les siga el juego, quien les aplauda, quien espere su bendición, quien no haya comprendido aun que precisamente lo que humilla, martiriza, esclaviza y degrada al ser humano es únicamente lo que proviene de ellos, porque el resto, la Vida que nos rodea, la Madre Tierra y sus vidas, nos siguen cuidando, a pesar de todo el daño que estos impostores les está causando.

El gran paso que todo hombre y mujer tiene que dar, que además es sencillo, es comprender de una vez por todas que Dios, el Verdadero, el Padre de Jesús-Cristo, está dentro de cada uno de nosotros, y que no se necesita ningún intermediario para hablar con El. Es más, El nos pide que neguemos a los intermediarios, porque no son sus intermediarios. Y así lo manifestó Jesús.
Dar ese paso implica acceder al Poder que cada uno llevamos dentro de nosotros, Poder que reside en Su "chispa" divina en nosotros, en Su herencia genética.
Y esto es así porque es parte de esa Verdad que está ahí para ser descubierta por todos, porque esa es la esencia del mensaje de Jesús-Cristo.
Pero... ¿A quién le interesa esta Verdad? ¿Quién está dispuesto a descubrirla?.

El caso es que todo lo demás es manipulación, usurpación, aprovecharse de la ignorancia, del miedo, y utilizar todo ello para esclavizar a las masas, engañarlas con falsos "cielos" y condenarlas al único infierno real, que es el que ellos, los poderosos, crearon aquí en la tierra para chupar la sangre y la energía a los hombres, hijos del Padre.
Pero las masas siguen adorando a los "dioses de barro", esperando su magnanimidad, agradeciéndoles las migajas de sus festines, envidiando sus vidas como si fueran símbolo de algo decente o, por lo menos, digno.

Quienes, en la historia de la humanidad, arriesgando sus vidas, fueron más allá de lo permitido por los "dioses", lograron abrir puertas que trajeron más luz a las mentes prisioneras. Gracias a eso aun podemos levantar la cabeza y gritar.
Pero eso ya no basta. Solo "la Verdad nos hará libres". Así lo dijo Jesús y así es.

Vivimos tiempos de enfrentamiento entre la luz y la oscuridad, tiempos duros pero definitivos, tiempos en los que se suelen dar grandes pasos de liberación.
La solución está dentro de cada uno, escuchando su voz interna y siguiéndola. También en la unidad de todos para echar a las cloacas a los falsos "dioses", a los falsos intermediarios, a los que constantemente mienten, a los que no son limpios, auténticos, puros. Además, es fácil discernir lo verdadero de lo falso.
Existe una regla de oro que Jesús nos dio sabiendo que llegarían estos tiempos... "Por sus actos los conoceréis". Y sus actos son evidentes y les delatan.

Se trata de buscar la libertad, que es derecho humano por diseño original, o de seguir viviendo esclavos de los de siempre.
El planeta Tierra, con toda su riqueza pertenece a la Humanidad, no a unos pocos mentirosos y usurpadores.

Levántate y ponte en movimiento. Es el Tiempo. Δ

 

Comentarios   

 
0 #1 Miguelito 22-05-2014 21:49
Muy claro y sencillo.
Definitivamente es el tiempo de tomar conciencia,de cambiar.
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0 #2 Rosa Castro 25-06-2014 22:56
Cuando acabe de leer el articulo.Me quede sola en silencio y me hice esa pregunta que tan bien fuiste desgranando.Y lo que el corazón me dice,"la verdad le interesa a personas valientes,sencillas,que no les llegan esas migajas, y quieren ir más allá,buscar dentro, pensar aprender a pensar de otra manera, que no temen andar por caminos nuevos,que son capaces de dejar atràs sus viejas ideas, incluso pasarlo mal por vivir su sueño ,hacer que el paso por la Tierra sea algo hermoso lleno de contenido ,compartir sin pedir nada a cambio,es amar sencillamente incluso cuando no sea reciproco, es amar como ami me gusta ser amada,es quitarse del medio cuando se necesite, porqué el otro lo necesita,es un silencio cuando las palabras son vacias. Xorella
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0 #3 elarboldelbuho 23-12-2014 10:22
[Xorell: muchas veces e pensado que la VERDAD es como los silencios: UN MUNDO DE PALABRAS QUE ESPERAN SER DICHAS
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