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Rajoy, tenemos un problema, Cristiano está triste

Escrito por A.F. 04 Septiembre 2012
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Rajoy, tenemos un problema, Cristiano está triste 4.9 out of 5 based on 14 votes.
Por si no fuera poco la prima de riesgo, el paro, la subida del IVA, la amenaza del rescate, etc, ahora va, y justo cuando los españoles estamos despidiéndonos del verano y mirando con acojone hacia un amenazante otoño, Cristiano se nos deprime, se entristece, no sonríe ni se toca el muslamen, símbolo de su poderío y de su oferta a los mercados.
¿Cómo vamos a soportar todo esto a la vez?

Cristiano debería ser un espécimen protegido, porque, junto con Messi, son los símbolos que sustituyen a todo aquello que nos están robando, perdón, temporalmente retirando de nuestro alcance, porque todos sabemos que cuando Rajoy y la FAES, da igual el orden, consigan derrotar a la crisis, cual templarios con la cruz en el pecho y la foto de Aznar en sus estandartes, entonces y sólo entonces nos devolverán el estado de bienestar y volveremos a relajarnos con aquellas palabras místicas y profundas de Aznar que nos repetía constantemente... "España va bien". ¡Qué tiempos, señor, qué tiempos!

Pero volvamos a Cristiano, no sea que se nos deprima más.
Le necesitamos, coño, porque encarna lo que aspiramos a ser, o sea, guapo, atlético, rico, deseado... en fin, un símbolo de lo aparentemente ideal. Claro que si se analiza más en profundidad, esa masa musculosa y glamurosa, esconde un fondo muy débil, muy frágil y vulnerable, y es que necesita cariño, reconocimiento, valoración. Nada es perfecto.

Y hete aquí, que algo similar le ocurre a Rajoy. Se le ve como tristón, alicaído, yo diría que hasta muy solo. Necesita comprensión, reconocimiento, valoración, confianza.

La gente le señala con el dedo acusador de sus males. En su partido están empezando a tacharle de blandengue. La FAES le hostiga desde la sombra.
Eso si, se diferencia de Cristiano, aparte de lo evidente a simple vista, en que Rajoy mete los goles en nuestra propia puerta, o sea, nos derrota él solito, o sea, nos manda a segunda ya, o más bien a tercera, porque de primera me da que ya bajamos.

Cristiano, en cambio, mete los goles en su sitio pero con gesto abatido, con desgana, como diciendo... "fijaros lo que hago por vosotros y no me lo agradecéis".

Y tiene razón.... ¿Quién más nos da alegrías en estos tiempos? ¿Quién nos hace olvidar por un corto tiempo las penas y desasosiegos que nos trae la vida, o sea, la vida que llevan los políticos y los banqueros?

Propongo que unamos ideas y fuerzas y le mandemos un regalo a Cristiano, un regalo que represente nuestro cariño, nuestra admiración, nuestro fervor y agradecimiento por su desinteresada contribución a hacer más soportable nuestra carga, nuestra cruz cotidiana.

¿Se imaginan lo que sucederá si Cristiano, herido en su interior, nos abandona? ¿Cómo vamos a sustituirle para olvidarnos de vez en cuando de la prima de riesgo?
No sé si Rajoy contempla la situación. Yo en su lugar estaría preocupado por el impacto que puede suponer en una sociedad a la que ya no le queda nada.

Como buen discípulo de los métodos fascistas, Rajoy debería saber que el fútbol es el opio del pueblo, y cuidar a los ídolos es más importante que cuidar a Bankia. La prueba es que Rato cayó y ningún titular dijo que estaba triste. Esa es la diferencia. Rato no es un "bien común". Cristiano sí.
Estamos obsesionados con el paro, con la sanidad, con los recortes, pero nos estamos olvidando de cuidar a Cristiano. Y eso está mal, muy mal.

En fin, seguiremos atentos a los acontecimientos, porque el otoño ya prometía maravillas sin contar con la depresión de Cristiano. Ahora la situación se complica aún más.

Que asco de vida. Δ

 

Comentarios   

 
0 #1 Montserrat Palau Igl 26-10-2012 17:19
Bueno, yo creo que mientras el dios de nuestro hogar (léase televisor),siga echando humo con tantas estupideces, y los humanos sigamos encantado como la serpiente ante la flauta del fakir,con toda la parafernalia creada para distraernos, fuera, en el Cosmos, los inexorables cambios no se detienen.
Hay que ser superburros.
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