.

Quién está en línea

Tenemos 65 lectores conectados
Opinión Opinión ¿Por qué nos vamos de viaje en vacaciones?

¿Por qué nos vamos de viaje en vacaciones?

Escrito por Maribel Rodríguez 19 Agosto 2010
( 4 Votos )
Imprimir
¿Por qué nos vamos de viaje en vacaciones? 3.8 out of 5 based on 4 votes.
En varias ocasiones me han preguntado, que por qué viajamos, en nuestras vacaciones. Parece una pregunta banal, pero si pensamos un poco no lo es.
Detrás de un viaje puede haber significados, más allá de lo que podamos imaginar. Habría que pensar, de entrada, qué significa hacer un viaje. Significado que cambiará, lógicamente, en función de la persona y de sus motivaciones.
Las respuestas más sencillas y comunes suelen ser que se viaja para distraerse, conocer lugares y gentes nuevas o para salir de la rutina. Otras posibles respuestas, que se explicitan menos pueden ser que se viaja para presumir ante los amigos, para no ser menos que los demás, por envidia, porque lo hace todo el mundo, por aburrimiento, etc.
Si pensamos un poco, podemos encontrar que detrás de muchas de las respuestas señaladas en el último párrafo, puede haber algo más. Un algo más que mueve a salir para distraerse, conocer más lugares y gentes, etc. Un algo más que es un vacío profundo en el alma de muchas personas, que necesitan huir de sí mismas y buscar algo que les haga olvidarse de quienes son, para no entrar en ese mundo interior que tan importante es ordenar. Pero claro, cuando ese mundo es muy caótico o simplemente vacío, por no haberse cultivado, no resulta agradable dar los primeros pasos hacia su colocación y elaboración. Es más fácil huir, por ejemplo, a través de un viaje. Otras formas de huir del vacío serían el consumo de drogas, la actividad sexual compulsiva, el realizar deportes de riesgo, la adicción al trabajo, el sumergirse en un ocio interminable durante el tiempo libre o incluso dedicar la vida a una causa noble (como ser voluntario, para sentirse uno salvador de la humanidad y un poco menos vacío), ver televisión para no pensar y sin parar, etc.
Aparte de ese vacío que empuja a huir de uno mismo, hay otros motivos que también pueden incitar a viajar. Si se hace conscientemente este camino, viendo que también puede simbolizar un viaje hasta lo sagrado de nosotros, podremos vivirlo con más matices y riqueza.Detrás de un viaje, puede haber otras opciones más positivas. Podría motivarnos la búsqueda de una mayor comprensión de la realidad, a través del conocimiento de otras culturas, lugares y gentes. Algo que a su vez, remite a la búsqueda de uno mismo, pues el conocimiento del mundo, a través de la propia experiencia, remite, en última instancia, a quienes somos, dentro del mundo en el que vivimos. Pero para esto, hay que viajar conscientemente, con la atención y la reflexión abiertas a experimentar la nueva realidad que se nos presenta ante nosotros. Cuando esto se hace, la realidad experimentada se llena de experiencias sumamente enriquecedoras. Esta ha sido mi experiencia en viajes, como el que conté en este blog sobre Venezuela, titulado “Venezuela y yo”.
Además de lo dicho, el viaje es también un “camino”, más o menos explícito. El Camino de Santiago sería un “camino” explícito, que parece simbolizar la búsqueda de algo sagrado, que también nos remite a la búsqueda de lo más sagrado de nosotros mismos, es decir, a lo más esencial de nosotros. Pues la catedral de Santiago y la tumba del santo, se viven, por parte de muchas personas como algo santo, olvidándose muchas veces que lo “santo” está también en lo más profundo de nosotros. Si se hace conscientemente este camino, viendo que también puede simbolizar un viaje hasta lo sagrado de nosotros, podremos vivirlo con más matices y riqueza.
¿Y por qué más viajamos? Tal vez por curiosidad, inquietudes de descubrir nuevas verdades, para abrir nuestras mentes y espíritus a nuevas realidades, para dejar por unos días las máscaras cotidianas a un lado, para arriesgarnos a mirar más allá, para relajarnos, para descansar de las rutinas, para encontrarnos con personas queridas, para compartir nuevos lugares con quienes nos acompañan, para encontrar lugares santos, buscar a un maestro, para descubrir el pasado de nuestra historia, para ver obras de arte, para compartir experiencias, ir a un curso y aprender cosas nuevas, para experimentar la aventura de un viaje en soledad, para rebelarnos ante los estereotipos culturales, para ser más libres, para ver más allá, para ser más libres, para sentir la grandeza de este mundo, para escuchar el ruido del mar, el silencio de un desierto, la paz en la montaña…. Y tantas cosas más… Δ

Maribel Rodríguez. Médico Psiquiatra y profesora de Universidad.


 

Comentarios   

 
0 #1 dandvega 23-08-2010 04:12
¿'Deporte de riesgo' para huir de nosotros? (que dice el artículo)

Pues -no estoy nada de acuerdo- difícilmente se puede encontrar uno más consigo mismo que en el límite de las posibilidades; la realidad, los instintos, los deseos y la voluntad encontrándose en toda su intensidad.

La autora se referirá a visitar un parque de atracciones; que no a practicar alpinismo, escalada, kayak, espeleología, etc.
Citar | Reportar al moderador