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Nacional Tema La dispersión de la fuerza de los ciudadanos

La dispersión de la fuerza de los ciudadanos

Escrito por Xavier Caño 11 Marzo 2010
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Si los ciudadanos no se mueven ni luchan por sus derechos, triunfa la minoría privilegiada, los ciudadanos siguen acogotados y permanece el estado de injusticia y desigualdad de este tiempo.
La dispersión de la fuerza de los ciudadanosEn Barcelona nació una asociación ciudadana con vocación de red que reúne a los movimientos sociales para luchar por los derechos ciudadanos frente a la dictadura de las finanzas y los despropósitos del capital. Hoy hay multitud de asociaciones para mejorar o cambiar este mundo injusto y desigual. Pero… algo falla.
Tras la desaparición del mundo enfrentado en dos bloques, caímos bajo la tiranía neoliberal: el dogma de la desaparición de lo público, del Estado (salvo para mantener el orden); la teología del crecimiento incesante, del beneficio a costa de lo que sea y la exaltación de lo privado por encima de todo. Después empezó la resistencia contra la perversión neoliberal y el debate sobre alternativas a la peor versión conocida del capitalismo que es el neoliberalismo.
Como recuerda Emil Sader, esa resistencia nació con la incruenta rebelión zapatista en México; luego Le Monde Diplomatique en 1997 llamó a luchar contra el dogma neoliberal del consenso de Washington y cuatro años después se celebró el primer Foro Social Mundial que proclamaba que otro mundo es posible. También en 2001 se iniciaron en Seattle las primeras manifestaciones contra las cumbres de los gendarmes del neoliberalismo (Organización Mundial de Comercio, FMI y Banco Mundial).
Diez años después, la crisis ha sumido el mundo en una desigualdad aberrante, mayor pobreza y más sufrimiento. La minoría privilegiada y sus bien remunerados servidores no han aprendido nada bueno de esta crisis y han dejado claro que el mundo y sus gentes no les importan. Wall Street, la City o cualquier otro contubernio del dinero han mostrado su malévola voluntad de mantener este sistema financiero predador y suicida tal como está.
Lo más grave es que los gobiernos griego, portugués y español se han sometido a los especuladores, respondiendo con planes de austeridad y ajuste para congraciarse con ellos.
La minoría privilegiada es responsable de la crisis, pero reiteran sus prácticas y excesos. El pasado 4 de febrero, fondos de alto riesgo americanos lanzaron al mercado de divisas 7.600 millones de dólares en el mercado de futuros de Chicago. Un ataque especulativo feroz contra el euro. Como ha recordado Gustavo Buster, utilizaron la crisis en Grecia, Portugal y España como fondo. Los especuladores ganaron ese asalto con enormes beneficios al tiempo que envenenaban la opinión pública mundial con la falacia de que ellos no son culpables de la crisis sino los gobiernos que han contraído déficits públicos por mantener presupuestos sociales. Lo más grave es que los gobiernos griego, portugués y español se han sometido a los especuladores, respondiendo con planes de austeridad y ajuste para congraciarse con ellos.
En esa línea, Juan Torres cita la declaración de un alto cargo económico del gobierno español: “Hay partes del sector público que claramente hay que recortar, la masa salarial, los gastos operativos, el gasto de infraestructuras”. Y pregunta Torres, indignado: “¿Vamos a quedarnos quietos y callados? ¿Permanecerá la izquierda dividida en cien grupúsculos mientras tanto? ¿Dejáremos que decidan y resuelvan por nosotros para ganar dinero sin parar?”
Parece que sí, porque en España, por ejemplo, las grandes fortunas están tranquilas con la anunciada subida de impuestos. No pagarán más por las Sociedades de Inversión de Capital Variable (Sicav), escape de grandes fortunas para pagar impuestos ridículos por grandes beneficios.
La dispersión de la fuerza de los ciudadanos es un grave problema. Aunque somos más, quienes creamos riqueza y llenamos las arcas del Estado con nuestros impuestos… no nos hacen caso. Porque no nos movemos. Pero somos quienes podemos cambiar las cosas. Sobre todo hoy, como escribe el periodista Juli Capella, cuando los partidos políticos se han convertido en máquinas amorfas sin ideología, trusts que defienden sus propios intereses.
Aunque somos más, quienes creamos riqueza y llenamos las arcas del Estado con nuestros impuestos… no nos hacen caso. Porque no nos movemos.
Federico Mayor Zaragoza apunta: “El momento de la gran movilización ha llegado. Hay que hacer frente a los plutócratas que se cargan a la Humanidad. La revuelta social no puede demorarse (…). Debemos fijar una fecha en la que millones de ciudadanos por todos los medios imaginables levanten la voz pacíficamente, pero con firmeza”. Y para empezar, como indica el mismo Mayor Zaragoza, “hay que reaccionar ante el inmenso poder mediático”. Porque ese poder, al servicio del sistema neoliberal, es el que distorsiona, manipula y pervierte la opinión pública y la inmoviliza, logrando que la gente esté quieta. Contra sus propios intereses. Δ

Xavier Caño. Periodista y escritor. http://xacata.wordpress.com


 

Comentarios   

 
0 #1 fabio 31-05-2010 22:37
Estoy totalmente de acuerdo,pero....lograremo s unirnos tod@s definitivamente contra este sistema injusto de una forma ordenada,pacifica y sin tregua o bien seguiremos (arreglando españa en los bares de turno)
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