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Fundacion Preda. Contra la explotación sexual de menores.

Escrito por Sol Ortega / Intermón Oxfam 19 Febrero 2010
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Es conocido mundialmente como el cura ‘cazapederastas’ por su lucha contra la explotación sexual de menores en Filipinas. A través de su Fundación Preda, Shay Cullen ha reinsertado a miles de jóvenes que hoy tienen un trabajo digno gracias al comercio justo.
Este sacerdote, nominado dos veces al premio Nobel de la Paz, ha visitado España recientemente y nos ha explicado los diversos ámbitos de trabajo que cubre su organización, fundada en 1974.
En tiendas de Intermón Oxfam se pueden encontrar los productos de comercio justo elaborados por los artesanos y artesanas de Preda.

©  Pablo  Tosco/Intermón Oxfam-¿Cómo surge la aproximación al comercio justo?
-Tras rescatar a un grupo de jóvenes encarcelados por el régimen de Marcos. Una vez que logramos sacarlos de la cárcel, tuvimos que pensar en cómo darles medios de vidas para alimentarse y vivir. De ahí surgió la idea de hacer algunos productos artesanales y venderlos. Esto sucedió en 1974. Por tanto, el comercio justo ha sido uno de nuestros principales proyectos, desde siempre.
-¿Cómo llegó a involucrarse en la lucha contra la pederastia?
-Cuando llegué a Olopango, Filipinas, en 1969, me sorprendió la cantidad de prostíbulos, que atendían principalmente a una base militar estadounidense establecida en la zona. Comencé una campaña para expulsarlos de la zona, lo que logramos a mediados de los ’80. Lo más grave era la cantidad de niñas, y también niños, explotados por mafias que han hecho del sudeste asiático un paraíso del turismo sexual y de los pederastas. La lucha contra ellos, denunciarlos y lograr que vayan a la cárcel, es parte de la lucha contra la explotación infantil.
”Cuando llegué a Olopango, Filipinas, en 1969, me sorprendió la cantidad de prostíbulos, que atendían principalmente a una base militar estadounidense establecida en la zona”.
-En Europa, usted es conocido principalmente por esta parte de su trabajo ¿puede explicar las otras áreas de su fundación?
-Actualmente Fundación Preda tiene 89 trabajadores. Nuestra sede está en la ciudad de Olopango, pero tenemos centros de acogida de menores en distintos puntos del país. Ahí recibimos a los menores que rescatamos de la explotación sexual, pero también tenemos otros proyectos. Actualmente nos hacemos cargo de la reinserción de unos 1.000 menores al año. Entre los otros proyectos destaco el rescate de niños y niñas desde la cárcel. En Filipinas hay muchos menores que llegan a la cárcel porque simplemente los servicios sociales no tienen donde enviarlos. También damos apoyo a los niños y niñas filipinos-estadounidenses abandonados por sus padres marines que dejaron el país.
Pero además trabajamos con los pueblos originarios: hemos asesorado a grupos indígenas para que recuperen sus tierras. Y por supuesto, damos asesoría a cooperativas rurales que producen mango, piña y coco a través del comercio justo. También impulsamos cooperativas en zonas urbanas, conformadas mayoritariamente por mujeres, que hacen artesanías y productos en madera o juguetes infantiles, como los que se encuentran en las tiendas de comercio justo de Intermón Oxfam. Debo decir que tenemos una buena red de trabajo con muchas otras ONG.
Artesanía  de Fundacion Preda.-¿El comercio justo es una herramienta de reinserción de los menores explotados o es más bien una estrategia preventiva?
-Se dan ambas situaciones. Algunas de las niñas que hemos rescatado de las mafias del sexo luego han crecido y han aprendido a hacer bolsos, por ejemplo. Y hoy trabajan en ello. Tenemos varios grupos de trabajadoras que se han especializado en distintos productos. La otra dirección del programa de comercio justo es darle medios de vida al campesinado con quien trabajamos, para que tenga para alimentar y cuidar a sus hijos e hijas, y así no tengan que emigrar a la ciudad. Muchas jóvenes van con la promesa de trabajar en la limpieza de hogares y terminan explotadas por estas mafias. Si la gente del campo tiene un trabajo digno, evitamos que sus hijas caigan en la prostitución. Intentamos que la vida en el campo sea una alternativa digna, lejos de la explotación.
”Entre los otros proyectos destaco el rescate de niños y niñas desde la cárcel. En Filipinas hay muchos menores que llegan a la cárcel porque simplemente los servicios sociales no tienen donde enviarlos”.
-¿Cómo nacieron los primeros contactos para traer estos productos a Europa?
-En 1983 teníamos esta campaña contra la base militar estadounidense situada en Olopango. En esa época el gobierno local tenía intereses en el negocio sexual y nos perseguían por nuestro activismo. El argumento era simple ‘si se van los marines no hay negocio, no tendremos cómo sobrevivir’. Teníamos que demostrar que se podían traer recursos a la ciudad de otra forma y teníamos nuestros productos de artesanía. Entramos en contacto con el movimiento de comercio justo y finalmente algunas organizaciones vinieron a visitarnos. Nos ayudaron a traer nuestros primeros productos al mercado europeo. Eso fue el comienzo.
Artesanía de Fundacion Preda.-¿Cuáles son los productos de comercio justo que actualmente exportan a países europeos?
-En un principio, comenzamos con la artesanía. Actualmente tenemos unos 23 productos artesanales, como bolsos, bandejas, productos de decoración de madera, por supuesto no todos se venden igual de bien, especialmente ahora con la recesión económica. Muchos de estos productos se encuentran en las tiendas de Intermón Oxfam.
En los últimos años, nos hemos especializado en el cultivo del mango, se da muy bien en las zonas rurales. El mango seco se ha transformado en nuestro producto más importante. Pero también estamos produciendo y comercializando, piña seca, coco y papaya seca. Aunque el mango es el más importante porque es el sustento de más de 300 campesinos y campesinas organizados en 12 cooperativas. Hoy reciben ingresos dignos por su trabajo.