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Editorial Editorial Frialdad e inconsciencia

Frialdad e inconsciencia

Escrito por Fusión 15 Enero 2010
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Frialdad e inconsciencia 4.9 out of 5 based on 14 votes.
Comenzamos 2010 tiritando de frío. Un frío que ha desplazado a todas las demás noticias, que se ha convertido en el protagonista absoluto y que parece como si trajera consigo un mensaje doble, una reflexión doble.
Por una parte, y como ya por fin algún medio se pregunta ¿es normal que todo el hemisferio norte esté helado? La segunda pregunta tiene que ver con las consecuencias de dicha ola de frío... ¿Estamos mentalizados y preparados para situaciones como esta, y peores, que en el futuro, bajo el cambio climático, nos esperan?
La ola de frío nos llegó cuando aún estaba caliente la lamentable y vergonzosa cumbre climática de Copenhague. Una vez más los responsables mundiales no llegaron a ningún acuerdo. Una vez más la estupidez humana triunfó sobre la razón y el sentido común. Pero el proceso del planeta no se detiene por eso. Como si de una advertencia automática se tratara, el hemisferio norte se heló. EE.UU., Europa, Asia, todos vivimos a la vez la misma intensidad climática. Todos tuvimos que pararnos ante el poder de los elementos. Algunos aún siguen parados.
El supuesto “poder” de la especie humana se paró en seco ante una pequeña dosis del poder de los elementos.
La prepotencia, la supuestamente sofisticada tecnología, el orgullo, el sistema de vida, todo, absolutamente todo, se detiene a la espera de que el auténtico poder sea más clemente. Pero, aún así, la estupidez humana no tiene límites.
En los telediarios se podía oír a personas quejarse porque no podían salir de casa por culpa de la nieve y el hielo. Otros lo hacían porque comenzaban sus vacaciones y su avión no podía despegar. Otros salen a las carreteras sin cadenas en sus coches a pesar de la insistencia de las autoridades. Hubo incluso una señora que se quejaba porque el frío y el viento le estropeaban su peinado.
Viendo y escuchando esas cosas y sabiendo lo que queda por venir, lo que anuncian los científicos, ahora ya sí, y que otros muchos ya habíamos anunciado antes, se le ponen a uno los pelos de punta al pensar lo que esta humanidad va a vivir, sobre todo porque nadie está tomando conciencia de que hay que prepararse y ningún responsable político, ningún gobierno, está tomando medidas preventivas ni preparando a los ciudadanos, tal vez porque nadie se lo cree del todo, tal vez porque se espera algún milagro.
En cualquier caso, la frase más recurrente es la que se refiere a que la humanidad siempre supo salir adelante en todo tipo de adversidades. Pero eso es mentira.
La humanidad, según datos científicos, sólo se enfrentó una vez a una catástrofe global, y quedó prácticamente diezmada, se salvaron unos miles de individuos que tuvieron que partir prácticamente de cero.
Pero, volviendo a la frialdad, parece ser que un diario francés relaciona lo ocurrido en el hemisferio norte estos días con el cambio climático y el fenómeno del Niño. Algún meteorólogo español apoyó dicha teoría y añadió que esto es sólo un adelanto de lo que nos espera en el futuro.
El problema está en que el asunto sólo interesa y preocupa a un puñado de ecologistas y a algún científico que ya está siendo acusado de exagerar por servir a determinados intereses.
Los demás ciudadanos están divididos en tres grupos. Los políticos, lacayos del poder del dinero, que dan largas a todo por no tomar medidas que pondrían en peligro su reelección. Son los más culpables y responsables directos por omisión.
Los ciudadanos de a pie que sólo se preocupan del día a día y que anteponen sus gustos, sus caprichos y su bienestar a todo lo demás, incluido lo que tiene que ver con los elementos desatados. Eso sí, exigen a las autoridades que hagan lo imposible para que nada les moleste ni perturbe su bienestar. Son los estúpidos por excelencia.
Y los terceros, los millones que ya están sufriendo los rigores del cambio climático, los que ya han tenido que dejar sus casas, incluso sus islas en el pacífico, los que miran hacia su futuro y ya no lo ven por ninguna parte. Ellos son las primeras víctimas de lo que aún se sigue discutiendo en foros, en conferencias y en cumbres, para ponerse de acuerdo en si es o no real.
¿Por qué no se lo preguntan a las víctimas...? ¿Por qué no celebran sus cumbres en alguna de esas islas del pacífico, con el agua del mar hasta las pelotas? ¿Por qué no se van a dar una vuelta en barco por el Ártico?
Sencillamente porque tienen miedo a la verdad, porque se alimentan de mentiras, porque generan y producen mentiras. Pero la realidad ya se palpa, ya se ve y ya se sufre. Y aunque algunos optimistas tratan de animar al personal diciendo que aún estamos a tiempo, es mentira, la situación ya es imparable e irremediable.
Y para sobrevivir, o al menos intentarlo, hay que ser realista y sobre la realidad diseñar el método de supervivencia. No se trata de no luchar, de entregarse, pero tampoco se trata de seguir jugando al escondite cuando ocurren situaciones como la que está viviendo estos días todo el hemisferio norte del planeta tierra.
Que cada uno saque sus propias conclusiones, que es como debe de ser, pero sería bueno que de paso revisara si sus condiciones de vida, si su forma de vida, está preparada para soportar lo que los científicos están anunciando para ya.
La ola de frío se va poco a poco retirando, pero tras su paso deja un claro aviso para los que quieran oír y ver la realidad y también deja en el aire la pregunta que todos tenemos que hacernos ¿Estamos preparados y tenemos intención de prepararnos para lo que viene?
La respuesta clara a las dos cosas es no. Hemos creado una forma de vida tan dependiente de lo artificial, tan alejada de lo natural, que ahora vivimos en una monumental trampa.
Cuando lo natural toma el mando, nuestro “paraíso” artificial se detiene.
El problema es que lo “artificial” también se ha cargado lo natural de las personas, lo sencillo, lo auténtico, lo puro.
El examen global está en marcha.Δ


 

Comentarios   

 
0 #1 Chiqui 15-01-2010 20:39
Suscribo integramente cuanto expones, sobre todo la penúltima frase.
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0 #2 Tarsila 16-02-2010 00:21
Yo creo que no estáis exagerando nada, sin embargo pienso que depende de todos nosotros y no solamente de los políticos, tenemos que cambiar nuestros habitos de vida, volver atrás si queremos salvar nuestro planeta,y lo que yo estoy constatando cada día es que nadie mueve un dedo para que esta situación cambie,las calefacciones en las casas están a tope, cuando una temperatura de 17 0 18 grados sería suficiente, te abrigas un poco más y ya está,cuando entras en una tienda es una exageración,el calor te agobia, a mi por lo menos; nadie hace dos pasos sin coger el coche, cuando te desplazas por el campo o por los bosques, da pena ver la cantidad de escombros, bolsas de plástico que traen las riadas, yo la verdad es que no comprendo como se puede ser tan inconscientes, y lo que más me choca es que los que viven en las ciudades, los fines de semana cuando vienen a las aldeas tiren las bolsas de basura en los bordes de las carreteras y en los bosques, ¿tanto les cuesta depositar los en un contenedor? y bueno un sin fin de cosas en nuestra vida cotidiana,que con un poco de buena voluntad todos podríamos contribuir a mejorar el medio ambiente, y hacer que la vida de nuestra Tierra se prolongue un poco más.
Perdonad si no me expreso muy sabiamente, pues no he tenido la oportunidad de hacer muchos estudios, espero no haberos aburrido mucho, y hasta pronto.
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