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Firmas Federico Mayor Zaragoza Por fín, el desarme

Por fín, el desarme

Escrito por Federico Mayor Zaragoza 16 Octubre 2009
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El desarme nuclear es una exigencia ética de nuestra generación. No podemos seguir viviendo bajo la espada de Damocles.
0808_firmas_mayor_zaragoza.jpgAl final de la década de los 80, los acuerdos de Reykiavik, el fin de la guerra fría y la caída del muro de Berlín permitían augurar que la amenaza nuclear y la carrera armamentística darían un paso, progresivamente, a un replanteamiento de las estrategias bélicas y, por tanto, de las armas necesarias para hacer frente a la nueva naturaleza de los conflictos, dejando un amplio margen para "los dividendos de la paz". Pero no fue así. Bien al contrario, la “globalización” sustituyó los valores democráticos por las leyes del mercado y los países más prósperos del planeta (G-7, G-8…) marginaron al Sistema de las Naciones Unidas, hasta el punto de situar a la Organización Mundial del Comercio fuera de su ámbito.
El resultado ha sido un fracaso estrepitoso en la economía y el mundo en su conjunto se ha visto abocado a una crisis multidimensional (social, económica, medioambiental,El último periodo de la administración Bush –invasión de Irak, propuesta de los escudos antimisiles, etc.- ha conducido a un repunte cada día mayor del gasto en armamento, mientras la pobreza y el hambre de miles de millones de seres humanos se acrecentaba. alimenticia, democrática, ética), con unas inversiones militares que superan los 3 mil millones de dólares al día, al tiempo que mueren de hambre y abandono 70 mil personas aproximadamente, de ellas la mitad niños de menos de 5 años.
El último periodo de la administración Bush –invasión de Irak, propuesta de los escudos antimisiles, etc.- ha conducido a un repunte cada día mayor del gasto en armamento, mientras la pobreza y el hambre de miles de millones de seres humanos se acrecentaba.
Por todo cuanto antecede, habiendo observado con perplejidad e indignación el “rescate” de las instituciones financieras con centenares de miles de millones de dólares, cuando las arcas de los Objetivos del Milenio permanecen semivacías,
Queremos manifestar nuestro apoyo al Presidente Obama por:
  • 1. Tomar el liderazgo del desarme nuclear, como manifestó en Praga y ha ratificado en la sesión del Consejo de Seguridad del 24 de septiembre de 2009, donde se adoptó unánimemente la reducción de los arsenales nucleares.
  • 2. Haber decidido cancelar el programa de escudos antimisiles que la Administración norteamericana había previsto instalar en Europa.
  • 3. Iniciar una nueva política de defensa que sustituya, al menos parcialmente, las armas convencionales (aviones, submarinos, tanques, etc.) por las que puedan no sólo hacer frente a las amenazas de hoy sino evitarlas, detectándolas a tiempo.
Manifestamos así mismo, la urgente necesidad de:
  • 1. Confiar la seguridad internacional a las Naciones Unidas, con todas las medidas que se requieran para la rápida y eficaz actuación de los cascos azules.
  • 2. Revisar con apremio las obligaciones contractuales de las alianzas militares existentes, para reducir las adquisiciones de artificios bélicos propios de confrontaciones “tradicionales”, que están activando recientemente el “mercado armamentístico”.
  • 3. Con los fondos que se liberen de las desmesuradas inversiones actuales en gastos militares, reactivar la cooperación internacional de tal modo que sustituya una economía basada en buena parte en la guerra por una economía que permita un desarrollo global sostenible (energías renovables, producción de alimentos, almacenamiento, conducción y producción de agua, salud, transporte, vivienda…)
  • 4. Hacemos un llamamiento para fortalecer las iniciativas existentes para el desarme a escala mundial y, muy especialmente, para la preparación de la Conferencia del Tratado de No Proliferación Nuclear, que debe tener lugar la próxima primavera de 2010.
  • 5. Así mismo, abogamos para que se establezcan con urgencia los mecanismos adecuados para la resolución de conflictos que, bajo los criterios y los mecanismos de seguimiento, control y rendición de cuentas necesarios y con la participación de todos los actores implicados, permita a las Naciones Unidas establecer los objetivos y las prioridades internacionales y desarrollar los programas para alcanzarlos. Δ

Federico Mayor Zaragoza. Presidente de la Fundación Cultura de Paz.