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Editorial Editorial No estamos solos

No estamos solos

Escrito por Fusión 29 Abril 2009
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En los últimos días los medios de comunicación han rescatado del baúl de los recuerdos el tema del fenómeno OVNI. Los telediarios, sobre todo, nos han mostrado imágenes, vídeos, testimonios y abundante información sobre algo que, hace más o menos tres décadas, causó una conmoción mundial y levantó controversias de todo tipo.
Ahora, después de que los gobiernos, entre ellos el de España, hayan desclasificado los documentos que recogieron todo aquello y que en su día fueron considerados ultrasecretos, la visión informativa, el tratamiento retrospectivo de lo que sucedió, nos deja con la misma incógnita e incertidumbre de siempre, excepto con la aceptación por parte de los gobiernos de que existe un número importante de sucesos que no tienen explicación ninguna,  que es lo mismo que decir que no tienen explicación científica.
Estos días hemos oído a comandantes de aeronaves, a militares, a científicos, a religiosos y a todo tipo de personas, recordar su experiencia y reafirmarse en el hecho de que lo que habían visto no era de este planeta, que el comportamiento de los OVNIS, siglas que no definen la realidad, superaba el nivel científico y tecnológico alcanzado por la humanidad e, incluso, comprensible para nuestra visión y conocimiento de las leyes físicas. En otras palabras, estos días se han rememorado unos hechos como si de algo anecdótico se tratara, con el mismo tratamiento que se daría al movimiento hippy, el boom de la minifalda o el fallecimiento de Elvis. Pura anécdota.
Pero... ¿Qué sucedió en realidad? ¿Por qué sucedió? ¿Significó algo para la humanidad? ¿Tuvo, tiene o tendrá alguna consecuencia?
En aquellos días alguien dijo que si se estaba ante el encuentro con una civilización extraterrestre que estuviera miles de años más avanzada que la nuestra, el hecho cambiaría definitivamente para bien el curso de nuestra evolución. Pero, aparentemente, no hubo tal encuentro, sólo aparentemente.
Todos recordamos alguna película donde unos expedicionarios hacen contacto con una tribu perdida en África o en el Amazonas. Allí se encuentran con que una enfermedad está diezmando la tribu y sus hechiceros no pueden frenarla.
El médico de la expedición sabe qué enfermedad es y se ofrece para curar a los enfermos. Pero los hechiceros se oponen y se enfrentan a él. ¿Por qué lo hacen?, porque si el médico extranjero cura a la tribu de la enfermedad, el poder de los hechiceros queda en entredicho y pueden ser expulsados o, incluso, sacrificados.
Tan sólo es el guión de una película, pero si en algo somos expertos es en plasmar nuestra verdadera realidad en el cine, aunque luego no sirva para nada, tan sólo para reconocer al final de la película que somos así y luego volver a la rutina diaria.
¿Por qué nos han visitado, y aún lo siguen haciendo, seres extraterrestres a lo largo de la historia de la humanidad? ¿Para qué?
Si nos remitimos tan sólo a los últimos tiempos, finales del siglo XX, y a las conclusiones de los expertos que analizaron el fenómeno, a los testimonios de quienes los vieron, de los que dijeron haber contactado con ellos, haber recibido mensajes y, ahora, a los documentos desclasificados por los gobiernos más poderosos del planeta, hay dos razones fundamentales que justifican su visita. Una, transmitirnos la buena noticia de que no estamos solos en el universo, es más, de que somos una humanidad niña, en sus comienzos, que necesita madurar y abrirse al cosmos. Otra, y ésta es la más peliaguda, que si no corregimos nuestro rumbo vamos hacia una destrucción de dimensiones nunca recogidas en el pasado del planeta.
Existe también una tercera razón, recogida por algunos contactados, que habla del movimiento del sistema solar dentro de la galaxia que nos conduce al encuentro de una “nube” de energía que afectará a todo el sistema y, por tanto, a la vida en la tierra, hecho para el cual la humanidad debía de prepararse.
Este acontecimiento futuro, por cierto, ya ha sido confirmado por científicos de diversos países.
Pero quedémonos en la segunda razón. Los supuestos, para algunos, extraterrestres  nos advierten de que vamos hacia una gran catástrofe si no corregimos nuestro modo de vida. Eso fue hace 30 ó 40 años.
Hoy, en pleno siglo XXI, es una realidad que estamos ya entrando en esa catástrofe, una catástrofe climática, medio ambiental, económica, de extinción de especies, de epidemias, de valores, etc. Cada día las noticias en todos los frentes son más negativas, más deprimentes, más catastróficas.
Las previsiones científicas son concluyentes, el siglo XXI puede suponer la desaparición de la mayor parte de la humanidad y de las especies. Y lo dicen los científicos, no unos visionarios o unos pirados que dicen tener contactos con seres extraterrestres.
Entonces, ¿fue o no cierto lo ocurrido hace 30 ó 40 años?
¿Por qué los gobiernos, poseedores de testimonios irrefutables ocultaron la realidad? ¿Por qué la Iglesia promovió campañas para desacreditar a los que difundían mensajes y avisos de procedencia, supuestamente extraterrestre?.
La respuesta está en la película de la tribu y los expedicionarios. Es una cuestión de mantener un poder aunque sea a costa de engañar, ocultar y condenar a su suerte a toda una humanidad.
Pero, en realidad, si los extraterrestres que nos visitaron a finales del siglo XX, al igual que los que lo hicieron antes, nos llevan miles de años de evolución, entonces tenían que suponer una respuesta similar.
Siendo así, y descartando el absurdo e infantil planteamiento de que eran invasores, su visita contenía un plan B que pudo haber pasado desapercibido y que estaría en pleno desarrollo. Es decir, la semilla depositada en aquellos tiempos cercanos puede estar ahora mismo germinando y sentando las bases de un futuro. Tal vez de una nueva raza humana. Tal vez de una nueva humanidad.
¿No está recogido y escrito que un día, en un pasado remoto, los hijos de los dioses se cruzaron con las hijas de los hombres? Si fue así…¿para qué lo hicieron?
¿Cuál es entonces el origen de esta humanidad? ¿Podemos estar de lleno ante una nueva etapa o salto evolutivo?
Desde luego, ahora que los pirados visionarios han sido reparados en su dignidad por la desclasificación de los documentos de los gobiernos, pues a lo mejor es posible que se pueda dialogar, indagar, penetrar, profundizar, en cuestiones que han sido siempre prohibidas por los modernos hechiceros y por los gobiernos cómplices de turno.
A lo mejor se puede ya sacudir la capa de ignorancia, impuesta por los poderosos del planeta, que cubre a la humanidad, y abrir las puertas a un cosmos vivo, rebosante de vida, y con ello recuperar la confianza en el futuro, aunque tengamos que vivir la limpieza y las consecuencias de todo lo que ensuciamos en torno a nosotros.
A lo mejor podríamos enarbolar la bandera de la humildad, para que se viera desde los confines del Universo, y que sería el mejor mensaje que podríamos enviar para solicitar ayuda, porque seguro que la vamos a necesitar.
Humildad y esperanza, porque la unidad la tenemos que poner nosotros para que podamos ser dignos de ser ayudados.
¿No iba también por ahí el mensaje de Jesús?. Bueno, a El lo mataron los hechiceros de la tribu ¿no?
Todo es lo mismo. Todo es Uno.
Nunca fue tan cierto aquello de que el que tenga ojos que vea y el que tenga oídos que oiga. Δ
 

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