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Nacional Tema Incremento de abortos

Incremento de abortos

Escrito por Fusión 23 Enero 2009
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Los últimos datos facilitados por el Ministerio de Sanidad indican que en 2007 abortaron 112.138 mujeres en nuestro país. La mayoría de los abortos se realizaron en clínicas privadas y las cifras suponen un aumento del 10% con respecto al año anterior. Para conocer la información que hay detrás de los números, entrevistamos a Isabel Serrano, presidenta de la Federación de Planificación Familiar Estatal.
Isabel Serrano, presidenta de la Federación de Planificación Familiar Estatal. Foto: Equipo Daphne-¿A qué atribuye el hecho de que el número de abortos haya crecido un 10% el año pasado y sean el doble que hace una década?
-La población española ha experimentado muchos cambios en las últimas décadas y va teniendo una visión diferente sobre la sexualidad y el tamaño de las familias. Y eso,  incrementa el uso de anticonceptivos por un lado, pero por otro, cuando se produce un embarazo no deseado, se acepta mejor la posibilidad de tomar la única medida que queda. Eso, que está pasando independientemente del partido que gobierne, es similar a lo ocurrido en la mayoría de los países de nuestro entorno: tras la despenalización parcial del aborto se suelen producir incrementos anuales ligeros hasta un momento en que, si las cosas se hacen bien, se consigue mantener unas cifras estables. Ese incremento del 10% anual, cuando estamos hablando de aproximadamente un aborto por cada cien  mujeres en edad fértil, aunque no sea deseable, no es un dato tan alarmante.  
-¿La existencia de tanta “información” alrededor ha relajado la educación sexual en la familia, colegios e instituciones sanitarias?
-A fuerza de repetir las cosas, nos las creemos. Hablar mucho de algo no significa disponer de una información adecuada, y tener más libertad y conocimientos no siempre conlleva modificar las prácticas sexuales. Se ha demostrado que cuando hay mayor educación sexual, cuando las personas se sienten respetadas en su intimidad, cuando los métodos anticonceptivos están más disponibles, los comportamientos sexuales son más responsables y se toman decisiones más saludables. De hecho, hace algunas décadas, cuando el sexo era tabú, también se exponían a riesgos, y muchos embarazos no deseados suponían un gran problema para las mujeres que cargaban con toda la responsabilidad de tener un hijo o terminaban en abortos en malas condiciones que, por cierto, también sufrían las mujeres.
“La educación sexual que mejores resultados da es la que es imparcial y veraz, sin moralinas, la que da instrumentos para diferenciar lo que es mejor y peor para sus propias vidas y la que les anima a respetar la diversidad”
-Casi el 14% de las mujeres que abortaron en 2007 tenían menos de 19 años, lo que supone un aumento considerable en el porcentaje. ¿De qué manera se ha demostrado que es más útil transmitir a los jóvenes la educación sexual?
-La educación basada en el reproche, la culpabilización y el miedo no sirve en general, pero mucho menos durante la juventud. La educación que sirve es la que incrementa el poder personal a la hora de tomar decisiones. Hay que hacerles ver que lo que ellos hacen tiene valor y trae unas consecuencias que pueden ser buenas o malas. A partir de ahí, la educación sexual que mejores resultados da es la que es imparcial y veraz, sin moralinas que no cuadran con el comportamiento adulto, la que da instrumentos para diferenciar lo que es mejor y peor para sus propias vidas y la que les anima a respetar la diversidad. Por poner un ejemplo, una joven con escasos medios, difícilmente puede negociar el sexo seguro, es decir, el uso de preservativo en todas las ocasiones -que además depende del cuerpo del varón-, pero puede darse valor a sí misma decidiendo que no merece la pena relacionarse con un joven egoísta.  
-¿Diría que la información es suficiente para cambiar las conductas de riesgo o se precisa algo más?
-La información nunca cambia actitudes, que son las que en definitiva intervienen en los comportamientos. Para esto hace falta una labor más continuada, iniciada en etapas tempranas de la vida y basada en la evidencia científica y en la convicción de que es mejor evitar lo que hace daño. No hay que ir muy lejos para entender esto: la población adulta está informada de los riesgos para la salud de muchos hábitos y no por ello los cambia.  
-Además de las menores, el porcentaje también aumentó en las inmigrantes. En este caso, ¿se debe a causas culturales o a la falta de formación sexual?
-Es que ambas cosas van, con frecuencia, unidas. Determinadas culturas y, sobre todo, ciertas condiciones de vida producidas por la pobreza y el desarraigo, conllevan más limitaciones en la educación sexual y en el mantenimiento de pautas de conducta sexual, muy asentadas culturalmente, que convierten a estas personas en especialmente vulnerables, más incapaces de llevar una vida sexual sana y protegida.
“Las clínicas privadas, por lo general surgieron para dar respuesta a una demanda que lamentablemente no se está cubriendo desde la sanidad pública, que es lo que debería garantizarse, teniendo en cuenta que el aborto es una prestación reconocida”
-El 97,9% de los abortos se practicaron en clínicas privadas. ¿Por qué los expertos señalan que la privatización en las interrupciones del embarazo contribuyen a aumentar su número?
-No acepto esa reflexión que, además, interpreto como malintencionada. A nadie le gusta someterse a una intervención quirúrgica, por sencilla que sea, y relacionar eso con la existencia de estas clínicas que siguen los protocolos y controles propios de todo proceso sanitario es no entender la complejidad del tema. Muy al contrario, esas clínicas, por lo general, surgieron para dar respuesta a una demanda que, lamentablemente, no se está cubriendo desde la sanidad pública, que es lo que debería garantizarse, teniendo en cuenta que es una prestación reconocida en el catálogo de prestaciones de la seguridad social. 
-¿La despenalización del aborto aumentaría estas cifras, como se afirma desde los sectores conservadores?
-En nuestra opinión, se trata de otra falsedad. Según eso, no sería posible que Holanda, un país bastante tolerante, que promueve la educación sexual, que tiene la ley de aborto más amplia de Europa, presente una de las tasas de aborto más bajas del mundo. La ampliación de la ley, que consideramos imprescindible, no modifica las tendencias pero sí abre la puerta a considerar al aborto como lo que realmente es: una medida, tardía pero ineludible, para proteger la vida y la salud de la mujer, y un acto sanitario. La ley pone orden a muchos conflictos hoy existentes y salvaguarda los derechos, especialmente de las mujeres más vulnerables. Para disminuir las cifras hay que hacer más cosas: incorporar la educación sexual de una vez por todas, financiar los métodos anticonceptivos como se hace con otros medicamentos básicos y crear servicios de planificación familiar y de salud sexual y reproductiva de calidad en todas las Comunidades. Δ
Foto: Equipo Daphne


 

Comentarios   

 
0 #1 Toño 14-02-2009 20:31
Cada vez que leo un artículo de este tipo, tengo la impresión de que se da por hecho que la promiscuidad y la práctica precoz y continua de las relaciones sexuales como una forma de mero placer lúdico, es un comportamiento universalmente aceptado y dao por bueno.
Pues yo me resisto a ello. Probablemente se me acusará de ser un carca o un integrista católico, pero en mi opinión, si se dedicase el mismo esfuerzo y se le diera la misma publicidad en películas y series de televisión a la castidad y a las relaciones sexuales como una forma de relación íntima en el seno de una pareja comprometida y responsable, las cosas serían muy diferentes y el número de abortos y de afectados por enfermedades de transmisión sexual sería infinitamente menor.
La promiscuidad no es necesaria, y mucho menos una virtud. La autoestima no se pierde por no acostarse con una persona distinta cada fin de semana, o por llegar virgen a la mayoría de edad, sino por entregarse demasiado fácilmente y por sentirse utilizado por otro.
Y desde luego, el aborto, no es, como dice la señora esta "la única medida que queda". Afirmar eso y quedarse tan pancho es construir un ideario basandose en una hipótesis falsa, con lo que todo lo demás, no vale nada.
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0 #2 Juan Carlos 16-02-2009 14:47
En mi opinión "La única medida que queda" se refiere al último recurso, una vez agotados los demás. Ojalá tampoco hicera falta recurrir a la eutanasia consciente y voluntaria, pero en ocasiones sucede que uno quiere morir en paz, es su vida...
Ojalá tampoco fuera necesario encerrar a seres humanos en cárceles, privándolos de su libertad, pero las consecuencias de dejarlos libres, siendo que no pueden o no quieren controlarse, serían peores que el hecho de aislarles...
Del mismo modo, una mujer tiene el derecho de decidir sobre su vida y la de su embrión. Son muchas y variadas las circunstancias adversas que puede sufrir una persona en un momento de su vida, para llevarle a tomar una decisión grave, complicada, que tiene secuelas sobre la propia salud física y emocional.
Es la madre quien, en virtud de su facultad natural de dar vida, tiene la responsabilidad y el privilegio de decidir. Nadie hasta la fecha, ni científico ni filósofo ni religioso, tiene la verdad sobre cuándo y cómo ingresa el espíritu en un cuerpo físico en formación. Por lo tanto, nadie debería decir a una madre lo que tiene que hacer con su vida y la que tiene el poder de engendrar.
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0 #3 Juan Carlos 16-02-2009 14:53
Hagamos todo lo posible para fomentar el sentido ético de proteger la vida propia y ajena, la responsabilidad sobre los propios actos, poner límites al egoísmo propio y ajeno en asuntos esquivos como la búsqueda del placer sexual.
Pongamos toda la carne en el asador para explicar la experiencia de los que sentimos la sexualidad como una expresión de afecto y ternura humanas, por encima de un simple intercambio instintivo y placentero de los órganos reproductores.
Cambiemos el debate social y político para llamar a las cosas por su nombre, hablemos de sexualidad a nuestros hijos y alumnos, escuchemos sus anhelos y dificultades en la pubertad, contémosles nuestras propias experiencias y la visión reposada que aporta la madurez.
Hablemos de cariño frente a egoísmo, de solidaridad frente a abuso o indiferencia. Hablemos también de cómo defenderse del abuso o del egoísmo de algunos que no tienen la suerte de que un padre o una madre conscientes les ayuden en el aprendizaje de la vida...
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0 #4 Juan Carlos 16-02-2009 14:55
Sin caer en los extremos del puritanismo ni de la frivolidad, seamos capaces de sopesar los pros y contras de las relaciones sexuales en la juventud. Con la ayuda de medios anticonceptivos pueden ayudar a conocerse y conocer al otro antes de emparejarse a largo plazo, pueden ser fuente de satisfacción y disfrute, pero mal enfocadas también pueden convertirse en origen de problemas emocionales más o menos graves, embarazos no deseados, situaciones de abuso o sometimiento, etc.
"Holanda, un país bastante tolerante, que promueve la educación sexual, que tiene la ley de aborto más amplia de Europa, presenta una de las tasas de aborto más bajas del mundo".
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