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Entrevistas Entrevistas Eric Frattini. Espionaje vaticano

Eric Frattini. Espionaje vaticano

Escrito por Marta Iglesias 02 Junio 2008
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Investigador riguroso podrían ser las dos palabras que mejor definen a este periodista especializado en los servicios de inteligencia de las diversas potencias. Uno de sus mayores descubrimientos ha sido sacar a la luz la existencia de un servicio de espionaje vaticano conocido como “La Entidad”.

Eric Frattini. Periodista, investigador y escritor del libro El Quinto MandamientoBasándose en sus conocimientos sobre la historia de la Iglesia, recientemente ha dado el paso a la novela con gran éxito de público.
Su vena periodística le lleva a escribir sobre los secretos mejor guardados. El investigador que habita en su interior documenta sus libros de modo riguroso. Y ahora el gran lector que es Eric Frattini se ha convertido en escritor para su primera novela: El Quinto Mandamiento. Para ello ha resucitado al Círculo Octogonus, un grupo formado por ocho sacerdotes que asesinaron a enemigos de la Iglesia bajo el mandato del Papa Inocencio X. La continuación se publicará el primer trimestre de 2009.

-¿Por qué ha tenido tanto éxito “El Quinto Mandamiento”?
-Todo el mundo dice que los buenos de mi novela están muy bien, pero que los malos son geniales. Y luego creo que la trama es muy sencilla, bien llevada y muy documentada.

-¿Por qué a los lectores les resulta tan atractivo el lado oscuro de la Iglesia?
-Porque llevan 2008 años de silencio y de secretos. Yo siempre digo que “para el Vaticano, todo lo que no es sagrado, es secreto”. Hasta Juan Pablo II las finanzas del Banco Vaticano eran tan secretas , como cuando el Papa cogía un catarro y tenía que estar en cama. Como si el Papa no fuese terrenal. Después del atentado de Ali Agca, se vio a Juan Pablo II recuperándose en el hospital de dos disparos, y es cuando el Vaticano cambia de imagen.

-¿En qué medida lo que cuentas en “El Quinto Mandamiento” es real?
-En un 85% es ficción y un 15% real. Cuando lees la novela te das cuenta de que relato acontecimientos que se han vivido en el Vaticano, como el asesinato del comandante en jefe de la Guardia Suiza. También cuento muy bien cómo en un cónclave trabajan las facciones para el nombramiento de un nuevo Papa. Cómo los españoles buscan apoyos entre ellos, las conversaciones que tienen por la noche durante el cónclave de forma ilegal para buscarse apoyos o no buscarse enemigos durante las votaciones... Por eso muchos críticos han dicho que se nota que conozco el Vaticano.

Ya no hay movimientos modernizadores en la Iglesia Católica. Ya se ocupó Juan Pablo II de “cortarles la cabeza” a todos durante sus casi tres décadas como Pontífice”

-¿De dónde proviene tu interés por destapar los trapos sucios de esta institución?
-Yo no destapo los trapos sucios de la Iglesia sino que investigo la Historia de la Iglesia, que es diferente. Siempre digo que yo no escribo contra la Iglesia Católica, ni contra el catolicismo ni contra Dios, como me han acusado algunos medios de comunicación; incluso en una radio muy famosa han llegado a decir que formo parte de la conspiración del gobierno socialista contra la Iglesia Católica. Quien dice eso me demuestra que no se ha leído mis libros, que son absolutamente históricos. Yo ni siquiera doy opinión, lo que sí hago es recoger todas las explicaciones que se han dado para un mismo hecho. Es decir, que yo te cuento todas las versiones y luego tú misma, que eres mayor de edad, lees el libro y tomas tus propias decisiones.

-¿Por qué entonces has escrito mayoritariamente sobre la Iglesia y sus servicios de inteligencia?
-Porque tras esa institución hay muchos hechos silenciados. Por ejemplo, hasta que yo escribí en 2004 el libro La Santa Alianza, nadie sabía que existía un servicio de inteligencia dentro del Vaticano. Sólo lo conocían las altas jerarquías de la Iglesia Católica y muchos miembros del cuerpo diplomático acreditado en la Santa Sede.

Los espías del Papa

Precisamente tras la novela, Frattini publicó Los espías del Papa, veintiuna biografías de agentes del espionaje papal que llegaron a cambiar el curso de la historia. Puede considerarse como la continuación de La Santa Alianza, que trataba la historia del servicio de inteligencia papal.

-¿Cómo has conseguido adentrarte año a año en el corazón de La Entidad, nombre con el que se conoce el servicio de inteligencia vaticano?
-Sobre todo a través de archivos. Después de diez años de trabajo, soy miembro investigador de la Administración de Registros y Archivos Nacionales de EEUU (NARA), que es donde van a parar todos los documentos de agencias de inteligencia de ese país cuando se desclasifican. Ahí encuentras muchísima información o por lo menos pistas que luego te llevan a otros sitios.

-¿Has encontrado confidentes en una organización tan cerrada como el Vaticano?
-En el Vaticano nunca he encontrado confidentes. Principalmente he contado con la colaboración de historiadores, e incluso los jesuitas me han ayudado mucho porque sus archivos son espectaculares. La Sociedad de Jesús en Dublín (Irlanda), me ha abierto la puerta a sus datos, y es porque yo escribo sobre la historia.

-Si la Iglesia tiene que utilizar a La Entidad, ¿no está evidenciando que el poder que asegura tener no es tal?
-Al contrario, yo creo que utiliza a La Entidad porque el poder que tiene es tal y es terrenal. Es que tenemos que aprender a separar el Vaticano y la Iglesia Católica, como siempre digo en mis conferencias. La Iglesia Católica es una cosa y lo que dice el Papa y lo que hace el estado Vaticano es otra, es la política de un país. De todas formas, la gente -los católicos principalmente- tienen que entender que es un Estado muy poderoso. Es decir, ¿a qué otro Jefe de Estado se le permite levantar el dedo a George Bush por la intervención en Iraq? O cuando fue Zapatero al Vaticano y el Papa le amonestó por haber aceptado aquí el matrimonio entre homosexuales. ¿A quién se le permite? A nadie más.

-¿Dónde dirías que termina el Estado Vaticano y empieza la Iglesia? ¿Dónde termina lo terrenal y comienza lo espiritual?
-Desde el momento que al Jefe de Estado lo elije el Espíritu Santo, es muy difícil diferenciarlo. No hay una cosa sin la otra. El Vaticano por ejemplo, alega que es un Estado democrático. Yo no lo veo muy democrático. Cuando 115 señores elegidos y nombrados por el Papa, eligen al presidente o al Jefe de Estado, es como si aquí los ministros eligiesen quién va a gobernar... Pero como actualmente los católicos son gente muy culta que lee mucho, creo que cada vez tienen más claro que el Vaticano es un Estado muy poderoso, con mucha influencia en el mundo y que el Papa es quien es. Yo creo que lo saben.

-La Santa Alianza -hoy La Entidad- nació en 1566, de mano de un antiguo jefe del Santo Oficio. ¿Puede considerarse una herencia de la Inquisición, con objetivos más amplios pero con la misma metodología?
-Sí, porque sus pilares fundamentales fueron la Inquisición, es decir, el fundador de la Santa Alianza fue Miguel Ghislieri, el gran inquisidor de Roma y además uno de los más crueles que ha habido. Él había creado una red de espionaje dentro de Roma para perseguir a los enemigos de la Iglesia y quemarlos en la hoguera. Al verse nombrado Papa desea convertir en algo útil a esa red de informadores que había creado. En ese momento se tiene que enfrentar al protestantismo en Inglaterra con Isabel I y funda la Santa Alianza, que es realmente el primer servicio de espionaje papal organizado.

-¿Dónde están hoy los enemigos de la Iglesia: en el exterior o dentro, a través de los movimientos modernizadores de la institución?
-Es que ya no hay movimientos modernizadores en la Iglesia Católica, ya se ocupó Juan Pablo II de “cortarles la cabeza” a todos durante sus casi tres décadas como Pontífice. Ahora los enemigos están fuera de la Iglesia, por ejemplo en China, donde todavía sigue habiendo un grave problema con la Iglesia debido a la doble jerarquía católica que hay: una aceptada por el gobierno de Pekín y otra aceptada por el gobierno del Vaticano, de la Santa Sede. Sigue siendo un problema el auge de los grupos religiosos cristianos en América Latina, como los grupos evangélicos que están haciendo perder miles y miles de creyentes a la Iglesia Católica. ¿Por qué? Porque los evangelistas les dicen a la gente “creed en Dios, abrazad el cristianismo y el mensaje de Jesucristo, pero poneos un condón porque si no, vais a coger SIDA y a tener más hijos”. Otro enemigo es la influencia en Estados Unidos. Paralelamente, a nivel político, la Iglesia y los grupos de cristianos en Oriente Medio, están teniendo una gran influencia y están interviniendo de forma decisiva en las negociaciones para alcanzar una paz en Oriente Medio.

El contraespionaje papal averiguó recientemente que altas jerarquías de la Iglesia Católica en Polonia habían sido espías comunistas. Debido a ello dimitió el arzobispo de Varsovia”

-¿Tienes ejemplos de la actuación de La Entidad recientemente, con el pontificado de Benedicto XVI?
-Sí, por ejemplo, toda una operación que se ha realizado hace muy poco y que ha saltado a los medios de comunicación a finales de 2007. Fue una operación del Sodalitium Pianum, el contraespionaje papal, que fueron los que descubrieron que altas jerarquías de la Iglesia Católica en Polonia habían sido espías comunistas. Ahí fue cuando salió a la luz todo el caso del arzobisbo Wielgus, que dimitió como arzobispo de Varsovia por haber sido espía comunista. Incluso un fraile polaco, camarero de Juan Pablo II, era informador del servicio de inteligencia polaco durante la época comunista.

-¿Han actuado en nuestro país?
-Yo creo que no, pero de cualquier forma España es un país muy delicado y problemático para el Vaticano a nivel político. Con el Presidente Zapatero somos el primer Gobierno que se enfrenta de forma tan agresiva al Vaticano. Ya no solamente por las cuestiones “morales”, como que se autorice el matrimonio homosexual o el apoyo a la educación para la ciudadanía, sino por las cuestiones políticas. Desde Felipe II, creo que es el momento histórico donde hemos tenido peores relaciones con el Vaticano. Ni siquiera durante el primer gobierno de la República estuvimos tan mal como ahora.

-¿Qué lectura haces de la reciente visita de Benedicto XVI a Estados Unidos?
-El viaje de Benedicto XVI a Estados Unidos ha sido una especie de contraataque del Vaticano. Primero porque Estados Unidos es, junto a Brasil, el país donde más fieles pierde la Iglesia Católica por año, ante grupos como los Evangelistas, Baptistas e incluso la Cienciología. La ida del Papa a Estados Unidos ha sido una forma de recuperar con su presencia a los fieles que se fueron o, por lo menos, intentar que no se vayan más. También ha sido importante el viaje de Benedicto XVI debido a que ha sido el primer Sumo Pontífice que ha condenado pública y abiertamente, los casos de pederastia dentro de la Iglesia y eso es un tanto a favor, no sé si del Vaticano, como sí de este Papa.

-Muchos libros insisten en la idea de que Jesús nunca pensó en fundar una institución y que su mensaje es universal. ¿Cómo sienta esto a quienes han monopolizado su mensaje?
-Como una patada en el hígado. Si pensamos que los católicos rigen su fe en cuatro libros -evangelios de Juan, Marcos, Mateo y Lucas- que están escritos entre el año 90 y 120, es decir, más de 60 años después de la muerte de Jesucristo, nos daremos cuenta de que él nunca dejó una palabra escrita. Fue Ireneo de Lyon quien estableció qué libros debían leer los católicos y cuáles no. Y desde entonces, en el año 130, la Iglesia Católica nunca se ha molestado en revisar en qué documentos y libros han de basar su fe. Lo que pasa es que la jerarquía católica no ha cambiado su forma de pensar, fundamentalmente porque los católicos no le han exigido un cambio. Mientras ellos no lo pidan, todo seguirá igual.

Frattini el investigador

-Cuál es el credo personal que guía tus investigaciones?
-No publicar nada que no esté comprobado. Me ha sucedido por ejemplo en el libro que escribí sobre la ONU: cayó en mis manos mucha información, pero no la publiqué porque no pude comprobarla.

-¿Cómo distinguir un confidente, alguien que sabe cosas a ciencia cierta y desea contarlas?
-La fiabilidad de un confidente se ve a través de los años de trabajo con él. Porque el problema es que ese confidente puede ser alguien enviado por la otra parte para contaminar tu información. Tener un confidente es como tener un amigo.

-Te has enfrentado a Al Qaeda, la mafia italiana, grupos empresariales, servicios secretos o magnates de la prensa. ¿Cómo has salido ileso?
-He salido ileso por no casarme con nadie. Muchas veces el prestigio que tú alcances como profesional es lo que te da acceso a cierta información. Por ejemplo, muy poca gente sabe que yo escribí la primera biografía autorizada de Jesús de Polanco en el año 96. Él me eligió para hacerlo, por recomendación de Juan Luis Cebrián. Y curiosamente yo acababa de ser despedido de la Cadena Ser. Todo porque nunca me he casado con nadie, ni con ningún partido. Yo voy por libre, y a veces eso te trae complicaciones en este país, tú lo sabes.

-Con todos los libros que le has dedicado, ¿tienes miedo a ser blanco de La Entidad?
-Pues no. Le tengo mucho más miedo a grupos de medios de comunicación españoles que echan mierda en Internet contra ti. Porque yo acepto que tú te leas mi libro y me digas que es muy malo o que está mal escrito. Pero de ahí a que te metas con temas personales, eso sí que no lo acepto. Mucho de lo que hay en Internet está manipulado por periodistas. Y la mayor parte de la porquería que hay contra mí ha sido publicada desde sectores religiosos a partir de mi libro La Santa Alianza. §

 

Comentarios   

 
0 #1 rosy gaona 15-10-2012 22:40
Fijese que este articulo me lo recomendó un maestro, y se me hace muy interesante ya que Juan Pablo II fué un papa muy querido en Guadalajara y por los jovenes mas.
Quisera saber como puedo yo investigar, en que fuentes impresas etc.etc. consultar para saber.
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